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Entrevista:DJALMINHA | Ex jugador del Deportivo, con el que ganó la Liga en 2000

"Hoy se corre mucho con el balón"

El tiempo pone en perspectiva el fútbol de Djalma Feitosa Dias (Santos, Brasil; 1970), abanderado de un estilo en extinción. Sus filigranas pueblan Youtube en recopilaciones que firmaría el guionista de Oliver y Benji. Pero Djalminha no fue un dibujo animado, sino un futbolista singular que en España disfrutó el Deportivo y una afición que le ha elevado a la categoría de mito. Retirado desde hace cuatro años, la pasada semana hizo una fugaz visita a A Coruña para volver a vestirse de blanquiazul en la Liga Indoor, de veteranos. Regresará en mayo para enfrentarse al Madrid y el Barça y revivir sus mejores momentos, un regalo para un pelotero capaz de decirle a Raúl en el césped: "Tú marcas goles y yo juego al fútbol".

"Talento es jugar sencillo. Veo a Cristiano Ronaldo y no me gusta"

"Nunca obedecí a Irureta. Siempre hice lo que quise. Jugué a mi aire"

Pregunta. ¿A qué se dedica ahora?

Respuesta. Vivo en Río de Janeiro y tengo una empresa de fútbol indoor con Ricardo Rocha y otro socio.

P. ¿No le atrae trabajar en el fútbol once?

R. No veo en qué puedo ser útil. Es un mundo complicado y no lo añoro.

P. ¿Seguirá viendo partidos?

R. Eso sí. Veo más los de Brasil, pero ha bajado muchísimo el nivel. Aparecen jugadores con 18 años y ya les dicen que son estrellas. Se van sin haberse formado a Rusia o Ucrania, pasan allí dos años y desaparecen.

P. En España ya no hay tantos brasileños. ¿Por qué?

R. No es donde mejor se paga. Robinho se fue al Manchester City por dinero, pero ha perdido deportivamente.

P. Usted se fue a Japón.

R. Con 23 años. Pero luego volví a Brasil porque quería estar en la selección y hacerme un nombre.

P. El futbolista brasileño llega tan joven que pierde sus señas. Son brasileños europeizados.

R. Desde infantiles, se buscan futbolistas para jugar en Europa. Ése es un problema gravísimo. Es un tipo de futbolista grande, fuerte, con velocidad. Hay representantes que controlan equipos y forman chicos así para ganar dinero. Hay excepciones, pero un futbolista como yo no tendría espacio. O Robinho, que es pequeño y liviano. Muchos clubes de mi país creen que ese estilo no va a ninguna parte.

P. Pues es el estilo que les hizo grandes y el que dio a España la Eurocopa.

R. Por eso me alegré tanto de ese triunfo. Muchas veces los equipos que juegan mejor no ganan y eso es malo porque la gente luego dice: '¿Ves? No hay que jugar bien'. Tenemos el ejemplo del Liverpool, que da gusto verle jugar por la competitividad, pero de disfrutar nada de nada. En la selección jugamos a veces con tres pivotes...

P. Así ganaron el Mundial hace 15 años. Jugaba Dunga, que ahora está al mando.

R. Él sabe de fútbol. Pero la selección no está bien. Por eso la gente quiere que vuelva Ronaldo ya.

P. ¿Todavía le tienen fe?

R. Es el mejor. Si se pone bien físicamente, ni Adriano ni Luis Fabiano se le pueden comparar. Siempre hemos tenido al mejor delantero del mundo. Ahora, no.

P. ¿Por quién pagaría una entrada ahora?

R. Por España y por el Barça. Siempre habrá espacio para el talento, pero tiene que haber quien apueste por gente como Xavi, Messi o Iniesta. El talento es de los menuditos. Estamos más cerca del balón.

P. ¿Cómo explica que esa no sea la apuesta?

R. Mucha gente asocia el talento con la falta de competitividad. Creen que no nos gusta pelear. Pero sabemos que con una jugada hacemos lo que otros en 30 intentos. Talento es jugar sencillo. Veo a Cristiano Ronaldo, que va de un área a otra con el balón, y no me gusta. Hoy, los futbolistas corren mucho con el balón. Los cracks juegan sencillo. Los otros son eficientes, pero no hacen jugar a un equipo; regatean, corren con el balón y marcan goles.

P. ¿Y no se trata de eso?

R. Hablábamos de talento, ¿no? De Maradona, Zico, Cruyff... El último que he visto fue Ronaldinho, pero no sé qué le pasó. Quizás el dinero que cobran es tanto que es difícil centrarse.

P. Usted ganó bastante.

R. No tanto. Y llegué a España con 26 años. Hoy, con esa edad, hay muchos que son millonarios y es complicado disfrutar de la vida y conseguir un buen rendimiento.

P. ¿Usted no se divertía fuera del campo también?

R. Cada cosa, a su momento. Por más talento que tengas, hay que entrenarse y estar bien. Veo futbolistas que no se entrenan porque tienen que grabar un anuncio. Y su profesión es la pelota.

P. ¿Se arrepiente del cabezazo que dio a Irureta?

R. Sé que no es un buen ejemplo, pero no me arrepiento. Nunca contaré lo que pasó.

P. ¿Sucedió algo antes?

R. Claro. No estoy tan loco.

P. ¿Saludaría a Irureta?

R. Sin problemas. Seguí trabajando con él. Pero nunca tuve una buena relación.

P. Pero usted fue clave en el bloque que armó para ganar la Liga.

R. Sí, pero jugué a mi aire. Siempre hice lo que quise. Nunca seguí sus instrucciones. Me puso en la banda, pero marcaba todos los goles por el medio y me tuvo que aguantar ahí.

P. ¿Habría sido futbolista para un grande?

R. El Deportivo no era un club grande, pero sí un equipo grande.

P. ¿Merece la pena vivir por encima de las posibilidades y comprometer el futuro?

R. Valió la pena. No puedo hablar de gestión, pero sí de lo que disfrutó la gente, de mi momento futbolístico en A Coruña, el más feliz. Fue algo histórico. Eso me marcó a mí y a la ciudad. Si el club se endeudó por ello es otra cosa.

* Este articulo apareció en la edición impresa del Lunes, 23 de marzo de 2009