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Reportaje:Fórmula 1

La huella de Ross Brawn

El ex ingeniero de Ferrari ha creado un coche que causa tanta admiración como críticas

Al principio, produjo mucha incredulidad. Después, cierta expectación. Y, al final, todo el mundo reconoció que el nuevo BGP001 es un coche muy competitivo. En los primeros entrenamientos en los que participó, el ex Honda diseñado por el ingeniero Ross Brawn causó sensación. No sólo logró el mejor tiempo en el circuito barcelonés de Montmeló, la semana pasada, sino que fue el único capaz de rodar en 1m 18s. "Si estos tiempos no esconden nada, el R29 no puede igualarlos ni siquiera con el depósito vacío", confesó Fernando Alonso, que ayer sufrió un aparatoso accidente en Jerez sin consecuencias personales.

La admiración se fue multiplicando a medida que iban desvelándose detalles del innovador diseño en el que el equipo Honda llevaba trabajando desde 2007. La llegada de Brawn pareció aportar poco al proyecto de 2008. Aquel coche no funcionaba. Pero era impensable que Brawn no fuera capaz de hacer un buen monoplaza. El ingeniero británico estuvo en Benetton cuando Michael Schumacher logró sus dos primeros títulos mundiales, en 1994 y 1995, y después fue el artífice de los cinco consecutivos que el alemán consiguió con Ferrari entre 2000 y 2004.

Varios equipos han denunciado ante la FIA que su revolucionario difusor es ilegal

"Creo que hemos hecho un buen trabajo", se limitó a reconocer Brawn en Montmeló, adonde su equipo llegó con un solo motorhome. "Si les digo la verdad, compramos el equipo porque no teníamos otra opción. Si Nick Fry, Nigel Kerr, Caroline McGrory y John Marsden no hubiéramos permanecido unidos, esto habría sido inviable. Ahora tenemos asegurado el futuro a medio plazo y necesitamos encontrar algún patrocinador para asegurarlo a largo plazo".

La escudería Honda parecía hundida cuando la marca japonesa anunció su retirada. Querían venderla, pero no surgían compradores. El magnate Carlos Slim desmintió su interés: los estadounidenses querían su propio equipo. Las posibilidades se agotaban. Al final, fueron Brawn y Fry quienes cogieron el toro por los cuernos. Hablaron con Honda. Les dijeron que el desmantelamiento costaba unos 60 millones de euros y que, si se los daban, podían ahorrarse tener que despedir a casi 500 empleados. A esa cifra sumaron los casi 35 millones que les adelantó Bernie Ecclestone, el patrón de la fórmula 1, en concepto de derechos televisivos. Así, con 100 millones aseguraron el futuro del equipo.

El coche estaba diseñado y el equipo nunca dejó de funcionar. Pero lo que nadie se imaginaba es que en su aparición pública se mostrara como uno de los monoplazas más competitivos del paddock, por delante incluso de los Ferrari, los McLaren, los BMW y los Renault. "Si lo miras bien, descubres que es un coche muy evolucionado, muy trabajado, y con unas formas muy bien diseñadas", agregó Alonso. Sorprende lo bajo que es el morro, que roza el límite reglamentario. Y también lo bien canalizados que viajan los flujos por la parte lateral y baja. Sin embargo, lo que marca la diferencia es el difusor. Es distinto a los demás y sorprende especialmente su parte central porque sacrifica altura, pero convierte este elemento en un segundo canal difusor que le da más carga aerodinámica y mejor frenada y posibilita un mejor paso por las curvas.

"Hay tres equipos que tienen difusores de más que dudosa legalidad", proclama Flavio Briatore en un anuncio de la batalla que puede desatarse en Melbourne; "la federación internacional [FIA] dice ahora que ellos tres han sido más inteligentes que los demás. Pero tal vez los comisarios de pista no opinen lo mismo". Briatore cree que Toyota, Williams y Brawn han sobrepasado los límites en sus difusores. Pero la FIA les da la razón. Y, por el momento, los tres son tan competitivos o más que Ferrari, Renault, BMW y McLaren.

"Tener este coche me emociona, me da energía", asegura un ilusionado Rubens Barrichello. Y Jenson Button agrega: "Seguro que seremos rápidos en Melbourne. Pero no sé qué ocurrirá en la tercera o la cuarta carrera".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 16 de marzo de 2009