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COLUMNA

La copa

El próximo 13 de mayo, en el campo de Mestalla, el gran espectáculo deportivo de la final de la Copa del Rey va a añadir una duda más, visible, palmaria y metódica, al enigma secular de qué es España, una cuestión que a lo largo de nuestra historia ha dado de comer a innumerables filósofos, hispanistas, viajeros, políticos, sociólogos, escritores y poetas, sin que se hayan puesto de acuerdo, pese a la ingente cantidad de cocidos, chuletones y flanes de la casa, que estos intelectuales se han echado entre pecho y espalda en infinitos congresos y simposios dedicados a desentrañar semejante misterio. ¿Qué es España? Vaya usted a saber, se dicen unos a otros en la sobremesa al tercer orujo con hielo. La final de copa la van a disputar el FC Barcelona y el Athletic de Bilbao. Bastará con echar un vistazo al campo de Mestalla en el momento de iniciarse el encuentro para que se acreciente aún más la disputa sobre este problema histórico. Para empezar, en las gradas flameará una apabullante orgía de senyeras catalanas, ikurriñas, bufandas y escarapelas con los colores de cada equipo. La única bandera española será la que lleve el propio rey en la solapa en forma de insignia, ni una más, sea constitucional, con toro o con gallina. Cuando el monarca acceda al palco sonará el himno nacional, que será recibido con un viento de silbidos, pero a continuación ambos equipos se batirán en una lucha agónica por conquistar un trofeo que simboliza la unidad de una sola patria. Cada gol será acompañado por un rugido liberado desde el fondo irracional de cada tribu y al final los equipos subirán al palco presidencial para que el monarca, recién abucheado, les imponga unas medallas; el vencedor exhibirá la copa a toda España con orgullo y entonces se producirá el paroxismo. El Estado tiene un origen deportivo, según Ortega. El primer deporte fue la exogamia o el rapto de mujeres fuera de la horda; luego fue la guerra; finalmente fue la ascética o el entrenamiento hasta someterse a la ley, que ejerce el árbitro con el silbato. ¿Qué es España? Después de ver a vascos y catalanes atravesar la península con sus banderas, aullar en las gradas y en los bares por conquistar la Copa del Rey, creo que España es un partido de fútbol.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 8 de marzo de 2009