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Reportaje:26ª jornada de Liga

La remontada de Raúl

El vacío de poder en el Madrid refuerza la influencia del capitán en la gestión deportiva y su liderazgo en el equipo que ha recortado ocho puntos al Barça

Dice un testigo del vestuario del Madrid que Raúl, "El Siete", tiene "unos seis pares de botas", y que cuida cada uno "como si fuesen sus hijos adoptivos". Si un día le falta el par menos importante, los utileros ya pueden empezar a preocuparse. Habrá "tensión".

A sus 31 años, Raúl controla el Madrid como a sus botas. Desde que Ramón Calderón ganó las elecciones de 2006, el delantero ha ido haciéndose con parcelas de poder en el vestuario y en las oficinas. Hoy ejerce una influencia superior a la de cualquier capitán en la historia del Madrid, desdoblando sus funciones entre el juego y la gestión. A diferencia del club que conoció Hierro -con presidentes fuertes y vestuarios nutridos de caudillos-, hoy en Chamartín no hay autoridad más visible que Raúl.

"Raúl es lo único que parece sólido en este cristo institucional", dice un dirigente

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El equipo que le ha recortado ocho puntos al Barça, y que hoy recibe al Atlético (20.00, PPV), lleva el sello de Raúl. Hasta el punto de que el entrenador, Juande Ramos, fichado gracias a su intermediación, es, según los directivos, el ejecutor certero de un plan ajeno. Ésta, dicen, es la remontada de Raúl.

"Juande ha recogido el manual de Raúl", asegura un alto cargo del club. "¿Cómo no va Raúl a ser la máxima autoridad del Madrid con el sistema de elecciones que tenemos y el cristo institucional de los últimos años? Raúl es lo único que parece sólido. Lo único que la gente reconoce como parte de la institución. En el calderonato ha sido el pilar del club".

Dimitido Calderón bajo sospechas de fraude, el presidente interino, Vicente Boluda, abriga propósitos poco claros y se ha rodeado de asesores agresivos con aires de andar metidos en campaña. El director deportivo, Pedja Mijatovic, se comporta como un funcionario a la espera del despido. El ex técnico, Bernd Schuster, fue destituido hace tres meses bajo acusación de dar la Liga por perdida. Como dicen fuentes cercanas al entrenador alemán: "A Schuster, Raúl le hizo la cruz".

Hace dos meses el Madrid parecía destinado a pelear por el cuarto puesto. En medio del caos, Raúl proporcionó a la plantilla una idea de orden. Lo hizo sin un gran discurso. No hace falta que diga nada para que intimide. En el vestuario todos saben que "Raúl se ocupa de todo", como dice un jugador que prefiere el anonimato. Además de su capacidad para interpretar los partidos, es su poder dentro del club lo que le convierte en un líder. Según dice Guti: "Raúl es un referente del club y, por supuesto, es un referente en la reacción del equipo".

Un ex técnico del Madrid explica el efecto de Raúl sobre el grupo, incluidos los otros capitanes: "Si él está mal, yo en mi vida he visto un jugador capaz de crearte tan mal ambiente en un vestuario tan rápido. Del mismo modo, si está bien, inmediatamente ves que el equipo empieza a entrenarse mejor. Contagia energía".

Jorge Valdano, el hombre que lo hizo jugar en Primera, proclamó esta semana que "Raúl es un ser superior", entre otras cosas, "porque piensa en el fútbol las 24 horas del día". Desde el punto de vista productivo, es irreprochable. Raúl es el primero en llegar a Valdebebas y el último en irse. Está obsesionado con cazar al Barça y para lograrlo ha revolucionado la maquinaria del equipo. Se ha dedicado a jugar y, sobre todo, a gestionar. Ha apostado por Juande como quien elige a un ejecutivo. Junto con el técnico, conforma un tándem. Juande no oculta que entre ambos existe una gran complicidad: "Raúl es un jugador más; lo que ocurre es que conoce la casa perfectamente. Lee bien los partidos y sabe lo que necesita el equipo en cada momento". En caso de dudas, Juande sabe con quién despachar.

"Raúl tiene una parte importante de culpa en esta remontada", dice Juande. "Por su experiencia sabe que hay momentos dulces y complicados y que nunca hay que bajar los brazos. Él ha empujado mucho para que la gente no decayera cuando el Barça nos sacaba 12 puntos".

Un médico del club manifiesta su deseo de que el capitán se consagre como administrador: "No sé si Raúl tiene más poder que el presidente. Desde luego, si el club estuviera en sus manos las cosas habrían funcionado mucho mejor".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 7 de marzo de 2009