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Elecciones 1-M | La campaña

Feijóo promete una rebaja del IRPF gallego progresiva y para todos

"No estamos en política para que las empresas ganen dinero", dice el candidato

Demoscopia manda. Y los sondeos del PP exigen ahora sólo economía. Su candidato, Alberto Núñez Feijóo, amagó desde la pegada de carteles con ventajas fiscales para colectivos desfavorecidos. Pero sus citas constantes a las recetas del 96, cuando Aznar llegó al Gobierno con el país sumido en una profunda crisis, anticipaban anuncios más contundentes. Y ayer, entre los palés y las máquinas elevadoras de una cadena de supermercados, lanzó una rebaja de impuestos en toda regla. Su promesa estrella en lo que va de campaña: una reducción generalizada del tramo autonómico del IRPF para dinamizar la actividad económica.

Feijóo se explayó con las cifras: la medida tiene un coste de 100 millones de euros y será "una inyección en vena" al consumo de las familias. El aspirante incidió además en el carácter social de su rebaja progresiva. "Se beneficiarán más quienes menos cobran, esto no es ayudar a los ricos, no lo son quienes cobran estos sueldos", diría horas más tardes. Prometió que si llega a Monte Pío, ya durante 2009, los contribuyentes con un sueldo de hasta 22.000 euros (base imponible de 17.700) obtendrán un descuento del 8,2% en el tramo autonómico del IRPF. Expuesto en un caso concreto: un trabajador con una base imponible de 17.300 euros dejará de ingresar a Hacienda 115 euros anuales. "Ayudaremos a 600.000 familias a llegar a fin de mes", prometió.

"Hay políticos que no gestionaron nunca", presumió de su experiencia

El eterno gestor, que cita cada jornada su paso por Correos y el Insalud, cargó contra el bipartito con un argumento nuevo, su experiencia. "Hay políticos que no gestionaron nunca, es bueno gestionar el gasto pero sobre todo hay que gestionar los ingresos. Sé lo que es eso, con 60.000 trabajadores en Correos; si no facturábamos 120 millones de euros al mes, no había para pagar las nóminas", afirmó.

Ya fuera del almacén, en un almuerzo con jóvenes empresarios, Feijóo redundó en el giro social que promete estos días. Con tanto énfasis que algunos comensales se revolvieron en las sillas: "Nosotros no estamos en la política para que las empresas ganen dinero". Silencio e incomodidad en el auditorio que recibió mejor sus propuestas sociales en educación, sanidad y medio ambiente. Entre ellos, el número dos por A Coruña, Pedro Arias, desaparecido durante semanas y al que tampoco dio voz ayer el equipo de campaña. No intervino ante los directivos noveles. Se limitó a asentir desde la silla a las propuestas de su jefe. Que, no obstante tuvo un gesto para él. Recordó que Arias, al que fichó con pompa y boato un mes atrás, sigue existiendo "porque ayuda al PP a explicar sus propuestas".

No sólo el fondo de su discurso gira estos días hacia el centro. La llamada al voto de la noche en Carballo, otro bastión nacionalista, se escoró más hacia la izquierda. Apeló al "inconformismo" como un líder más de esa tendencia. "Al inconformismo de los que no se resignan y quieren cambiar la sociedad. Yo mismo soy inconformista, Galicia es mucho mejor que los 14 hombres y mujeres que se sientan en el Consello de la Xunta".

Antes de dirigirse a los desencantados en un gesto que repite cada noche, el candidato popular trató de generar otros cuantos. Cargó contra quienes no se ponen de acuerdo en gobernar. Pero evitó avanzar otro paso más. El lunes llamó "señorito de Allariz" a Quintana y "plomizo de Santiago" a Touriño. Desde entonces, parece arrepentido. No le ayuda en una estrategia que le presenta como víctima de los ataques del bipartito. "Sólo se preocupan de Feijóo, no quieren hablar de lo que hicieron, supongo que porque no hicieron nada, me citan incluso para llenar los mítines".

Su alegato final reivindicó el apoyo de los decepcionados con el bipartito, de los que abandonaron a Fraga e incluso de quienes nunca acudieron votaron. Para facilitar el trabajo a los novatos, años después los populares repartieron papeletas en el mitin.

La propuesta del PP para el IRPF

- Base imponible de hasta 17.770 euros. Rebaja del 8,2% (52% de los contribuyentes).

- Entre 17.770-33.007 euros. Rebaja del 4,2% (26% de los contribuyentes).

- Entre 33.007-53.407 euros. Rebaja del 2,7% (15% de los contribuyentes).

- Más de 53.407 euros. Rebaja del 1,1% (5% de los contribuyentes).

- Coste estimado de la propuesta. 100 millones de euros.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 19 de febrero de 2009

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