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domingo, 15 de febrero de 2009

Fallece Manuel Balasch, helenista y traductor de la 'Ilíada' al catalán

Dijo en una ocasión que, cuando se muriera, le gustaría que se le recordara como "un hombre que procuró amar a Dios y a los hombres y que trabajó por Dios y por Cataluña", pero mosén Manuel Balasch i Recort, tras fallecer ayer a los 80 años, será recordado como el helenista que vertió dos veces los 16.000 versos de la Ilíada al catalán (y que en 1998 le valió los premios Ciutat de Barcelona y Serra d'Or), igual que buena parte de Platón, Sófocles y Tucídides, las tragedias de Esquilo y las 11 comedias del Aristófanes.

Por las versiones de este último, autor cáustico y sardónico, Josep Pla le invitó a su mas de Llofriu. Tres horas de charla después, y durante la despedida, Pla pensó que un traductor de griego debía necesitar dinero, ya que le ofreció 400 francos suizos en efectivo, que Balasch donó a Cáritas.

Rico quizá no le hizo nunca, pero la cultura clásica sí le hizo feliz. "Los clásicos grecolatinos me han dado una visión plena de la vida y un componente estético muy valioso", decía. Y a ellos les decidió una vida que fue reconocida con la Creu de Sant Jordi (1991). Nacido en Cornellà en 1928, se doctoró en Filología clásica y culminó como docente en la Universidad Autónoma de Barcelona. De forma inevitable, acabó en la Fundació Bernat Metge, donde debutó traduciendo a Juvenal. Miembro del consejo directivo, tradujo más de 40 obras.

Como también estudió en Alemania, vertió a autores como Rilke, pero en esa línea su gran aportación fueron sus estudios sobre las relaciones entre la poesía catalana del siglo XX y la tradición alemana, especialmente en Carles Riba. O sea, siempre entre clásicos.

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