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Hacienda da un 38,8% más a los obispos en 2007

La Iglesia católica recibe 241,3 millones por el IRPF tras su campaña publicitaria

La proporción de asignaciones (las equis) en favor de la Iglesia católica en las declaraciones de la renta de 2007 subió un 0,93%, pero Hacienda deberá entregar a los obispos un 38,8% más de dinero. En cifras absolutas, serán 241,3 millones de euros, frente a los 173,7 millones del año anterior. Es el resultado de la aplicación, por primera vez, del nuevo coeficiente de asignación pactado por el Gobierno socialista y la Conferencia Episcopal, con un incremento del 34% (ahora el 0,7%, antes el 0,52%).

El aumento de contribuyentes en favor de esa confesión religiosa se debe, sobre todo, a una campaña publicitaria en la que la Conferencia Episcopal se gastó el año pasado 3,2 millones de euros; 6.483.180 personas marcaron en 2006 la casilla de la Iglesia en el impreso del IRPF; un año después fueron 474.832 más.

El ejercicio fiscal de 2007 es el primero que se liquida con el nuevo sistema de financiación de la Iglesia romana por el Estado español. Se acordó en diciembre de 2006 y tiene "carácter indefinido", pese al compromiso de autofinanciarse asumido por los obispos en el llamado Acuerdo entre el Estado Español y la Santa Sede sobre Asuntos Económicos, de 3 de enero de 1979.

A este sistema se le llama impropiamente impuesto religioso. La realidad es que el católico no añade ni un euro de su bolsillo en el IRPF. Es Hacienda quien lo resta de los ingresos públicos totales, a petición de un creyente que, con ese mecanismo, aporta al Estado el 99,3% de su cuota fiscal, no el 100% como el resto de los españoles, sean ateos o miembros de otras religiones.

Éste es también el primer ejercicio fiscal en que la Iglesia católica recibirá exclusivamente el porcentaje asignado por los contribuyentes a ese fin. Hasta ahora, Hacienda adelantaba a la Conferencia Episcopal, mensualmente, una cantidad a cuenta (ahora, casi 13 millones), y si los ingresos asignados al episcopado por la equis del IRPF no coincidían, el Estado no reclamaba la diferencia. Era lo que se ha llamado la "dotación presupuestaria".

Como se suponía cuando se pactó el nuevo sistema, la Iglesia católica compensa con creces, con el aumento del porcentaje de la cuota, lo que perdió con la supresión de dotación graciosa.

El portavoz de los obispos, Juan Antonio Martínez Camino, presentó ayer estos resultados, con indisimulada satisfacción. Aclaró, sin embargo, que el incremento de ingresos no repercutirá en los sueldos de sacerdotes y obispos, de 800 euros y 1.000 euros mensuales, respectivamente.

* Este articulo apareció en la edición impresa del Sábado, 14 de febrero de 2009