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Reportaje:

Reflejos de la India posmoderna

Tradición y globalización se mezclan en las propuestas del país invitado en Arco

Trece mujeres cubiertas con velo negro reinterpretan La Última Cena. Para Vivek Vilasini (Kerala, 1964), autor del óleo que ilustra esta página y se exhibe en la galería The Guid, la actualización al siglo XXI de la madre de todas las traiciones debería transcurrir en Gaza.

El artista es parte de la misión de la India llegada a Arco como país invitado. Nada más que uno en el mar de testimonios de las enormes posibilidades del subcontinente como material creativo. La inagotable fuente de estímulos de una realidad emergente, si bien aún algo ajena entre nosotros, que cada cual interpreta como puede. En el caso de Richard Bartolomew, que expone en la galería Photo Ink, eso equivale a una imagen de gran formato en la que una veintena de niños con estridentes vestidos posa de perfil ante un deslumbrante mar azul. Junto a esa cándida porción de la realidad india, Anay Mann cuelga una serie de ocho fotografías en la que una pareja de jóvenes hombres desnudos da rienda suelta a sus pasiones.

La representación india se mueve en todos los temas y en todos los soportes. Hay tradición. Y hay globalización. Denuncia social, ejercicio estético y puro lirismo pictórico. Videoarte, fotografía, escultura o cómic. Bose Krishnamachari, comisario y él mismo también artista, es el responsable de la selección. Ha querido conformar un paisaje representativo del arte indio, producido tanto dentro como fuera del país. La mayoría de los creadores trabajan para galerías con sede en la India, pero también se mueven (¡ay, mundo global!) en Londres, Berlín o Nueva York. Plataformas internacionales que les han convertido en objetos de deseo de los coleccionistas ávidos de talento emergente. Pese a esa querencia por la proyección exterior, la mayor parte sigue trabajando en sus ciudades de origen, bien próximos a las historias cotidianas que alimentan su obra y con las que buscan y consiguen la emoción en el espectador que la contempla.

La mujer tiene un gran protagonismo en este colectivo artístico. Como creadores y como inspiración. Se las ve retratadas en plena lucha contra la opresión y en defensa de sus derechos. Se contempla también a mujeres ataviadas a la manera tradicional que apedrean vehículos policiales.

Entre los creadores, Tejal Shah acaso sea la artista visitante más famosa. Y eso que sólo ha cumplido 30 años. Sus piezas se exponen en la galería Mirchandani & Stein. Le preocupan temas vinculados a la actualidad y, siempre, desde un punto de vista radicalmente feminista. Una mirada original, viniendo de donde viene, que se plasma en fotografía, pintura y vídeo. Una forma de ver el mundo que le ha valido la atención de espacios como la Tate Modern londinense o el Pompidou parisiense.

Otra conocida y cotizada creadora es Hema Upadhyay. La galería BodhiArt exhibe fotografías y pinturas inspiradas en el desarraigo, la marginación social y la discriminación racial o sexual. Se trata de una feroz crítica al sistema de castas. Hay muchos primeros planos de los protagonistas que motivan la obra. Junto a las imágenes, la artista incluye restos de mobiliario del escenario en el que se ha desarrollado la historia que cuenta en la pieza. Un trozo de madera, un cepillo o una silla pueden servir para redondear el relato. En la exposición colectiva distribuida en el pabellón 6, 13 galerías en total, llama poderosamente la atención la obra de la escultora Sheela Gowda, artista especializada en mostrar la belleza de los materiales reciclados.

Y al final del paseo de una muestra que se antoja algo escasa, una certeza: la modernidad está más que asumida en la India de los parques tecnológicos y las empresas de teleoperadores con miles de telefonistas que atienden llamadas de todo el mundo. Los artistas indios reflejan la radical transformación de las relaciones sociales y económicas de un subcontinente que no parece adivinar el techo de sus ambiciones. Todo lo cual convierte la experiencia india en Arco en algo único. O así lo cree Bose Krishnamachari, el comisario. ¿En qué se diferencia el arte indio actual con el de otros países? Como casi siempre se trata de una mera cuestión de contexto, de historias. De escenarios de los que parte la construcción de las metáforas.La mujer tiene gran protagonismo; como creadora y como inspiración

* Este articulo apareció en la edición impresa del Sábado, 14 de febrero de 2009