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La crisis acaba con el Ejecutivo de Islandia

La coalición que gobierna Islandia se ha roto por las discrepancias sobre cómo enfrentar la grave crisis económica que padece el país. El primer ministro, el conservador Geir Haarde, presentó ayer su dimisión al presidente, Olafur Ragnar Grimsson, después de que fracasaran las negociaciones para salvar su Gobierno, el primero que cae como consecuencia de la crisis económica.

En octubre pasado, después de una década de fuerte crecimiento, la crisis financiera afectó duramente a Islandia, que vio cómo su moneda, -la corona islandesa- se hundía ante la imposibilidad de hacer frente a su deuda. En noviembre, para evitar la bancarrota, el Fondo Monetario Internacional salió al rescate de este país de 320.000 habitantes con una línea de crédito de 7.750 millones de euros.

Todo apuntaba a que la ministra de Exteriores, Ingibjorg Gisladottir, líder de la Alianza Socialdemocrática, que formaba parte de la coalición gubernamental, se convertiría en primera ministra. Sin embargo, Gisladottir indicó que no acepta el cargo y que se tomará uno o dos meses de descanso. La semana pasada se le descubrió un tumor cerebral, que ha comenzado a tratarse en Suecia.

Gabinete de unidad

Haarde dijo que seguirá manteniendo conversaciones con sus socios de coalición y con la oposición para tratar de formar un Gobierno de unidad nacional capaz de hacer frente a la crisis y conducir el país hasta la celebración anticipada de elecciones generales en mayo. Haarde, que también padece cáncer y ha rechazado volver a encabezar las listas de su formación, el Partido de la Independencia, se mostró confiado en que alguien de las filas de éste dirija el nuevo Gobierno. Pero la mayoría de los analistas sostiene que la población quiere un cambio y se decantará por la oposición de izquierda.

Las últimas encuestas revelan que los dos partidos de la coalición están por detrás en intención de voto del opositor Partido Verde-Izquierda, lo que muestra el desencanto de la población con el Gobierno tras el hundimiento de la economía. Según el Ministerio de Finanzas, la economía islandesa se contraerá en 2009 el 9,6% y en 2010 la situación será parecida. La crisis en el país desató en el último trimestre de 2008 una ola de protestas que parece haberse calmado.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 27 de enero de 2009