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La recesión empuja a más de 80.000 personas a la economía sumergida

Los expertos destacan el desfase entre los datos de la Seguridad Social y la EPA

Las estadísticas son espejismos organizados, todo lo que queda fuera de ellas es como si no existiera. Y la crisis es terreno abonado para la economía sumergida, la que escapa a todo tipo de control, que en España ya tiene un tamaño considerable en condiciones normales: según los cálculos de varias instituciones, una quinta parte de la actividad está fuera del radar de Hacienda. Como ocurrió en 1993, con la recesión se han multiplicado los indicios de actividades opacas al fisco. Los expertos aseguran que los datos de paro y afiliación a la Seguridad Social sugieren que al menos 80.000 personas se han pasado al lado oscuro de la economía. La caída de la recaudación del IVA -un impuesto muy ligado al consumo, que también se ha desinflado pero no tanto como esa figura tributaria- refuerza las sospechas, que el Gobierno rebate.

CC OO cree que vuelve a aumentar la inmigración irregular

El IVA cae a mayor ritmo que el consumo; otra pista para los analistas

La economía española cerró su particular vía crucis de 2008 con más de 3,2 millones de parados. La ocupación cayó el 3% en el conjunto del año, según la Encuesta de Población Activa (EPA), el mejor termómetro del mercado laboral. Pero la afiliación a la Seguridad Social, reflejo del trabajo legal, registra una caída mayor, del 3,4%. Esas cifras prácticamente coincidían mientras la economía tiraba. Con el actual parón, eso se acabó. Esas cuatro décimas, con unos 20 millones de ocupados, se traducen en más de 80.000 personas que pueden haberse pasado a la caja b: "Esas más de 80.000 personas muy probablemente pasaron a la economía sumergida, todo apunta en esa dirección", asegura Ángel Laborda, director de coyuntura de la fundación de las cajas de ahorros. "Algo no cuadra en las cifras del mercado de trabajo", abunda Josep Oliver, catedrático de la Autónoma de Barcelona.

Oliver compara los datos de la última Encuesta de Población Activa y los de paro registrado y afiliación y sus conclusiones no admiten dudas: "No es posible que haya tanto desfase; sólo lo explicaría una catástrofe económica y eso no ha sucedido". A lo largo de 2008, la destrucción de afiliación y el paro registrado sumaron casi un millón de personas. La EPA eleva el número de nuevos desempleados a casi 1,3 millones. "Pero casi la mitad son nuevos activos, personas que no han perdido un empleo, sino que se acaban de incorporar al mercado laboral. La destrucción de empleo que aparece en la EPA no casa con esas cifras de reducción de afiliación a la Seguridad Social. Eso sugiere con bastante claridad el aumento de la economía sumergida, lo que parece lógico cuando hay miles de empresas con el agua al cuello que no ven otra solución".

No se trata sólo de una intuición de los analistas. También hay debate en la arena política. Hace unos días, el secretario general de ERC, Joan Ridao, aseguraba que la caída de la cifra de afiliados a la Seguridad Social "refleja un problema endémico, la importancia que tiene la economía sumergida". Y cargaba contra el Gobierno por "no hacer nada para que aflore". En parte, porque el Gobierno niega la mayor. Fuentes del Ministerio de Economía -así como algunos analistas- dudan de la fiabilidad de la ecuación que relaciona recesión con más economía sumergida.

Oliver y Laborda ya intuían esa tendencia con los datos de la EPA de septiembre. Valeriano Gómez, de la Fundación Ortega y Gasset y ex secretario general de Empleo con el primer Gobierno Zapatero, prefería esperar hasta la publicación de la EPA del pasado viernes. Con esos datos, la caída de la afiliación es mayor que el aumento que aparece en la EPA, lo que supone "un indicio claro de incremento de la economía sumergida", abunda Gómez. La razón es que la EPA es una encuesta anónima en la que se pregunta si el entrevistado trabaja o no, con independencia de si cotiza en la Seguridad Social.

Otra pista es la evolución del régimen de autónomos, que suele ser muy estable. "Una caída importante en la afiliación de los autónomos podría levantar sospechas", indica Gómez. Y esa caída ya ha empezado. Los trabajadores no asalariados en la EPA (una partida asimilable a la de autónomos) caen el 1,4%, medio punto menos de lo que cae el número de autónomos afiliados a la Seguridad Social. De nuevo otro desfase sospechoso. "La capacidad de resistencia de los autónomos a la crisis es importante porque la cotización es su única garantía de pensión, pero cuando se está con el agua al cuello, y muchos autónomos ya lo están, dejar de pagar es una salida entendible", añade.

Los sindicatos ponen el acento en el colectivo de inmigrantes para demostrar el avance de la economía sumergida. Carlos Martín, economista del gabinete técnico de CC OO, explica que ese colectivo "no se puede retirar del mercado de trabajo, porque carece de la protección del seguro de desempleo o del apoyo de las familias que tienen los trabajadores españoles". Martín asegura que lejos de producirse una inflexión, los últimos datos demuestran que "siguen entrando trabajadores extranjeros en situación irregular". Hasta tal punto que el sindicato denuncia una situación rocambolesca: "Hay casos de inmigrantes que tienen los papeles en regla y no pueden utilizarlos para emplearse, porque las empresas prefieren sin papeles para ahorrarse la cotización".

La economista Carmen Alcaide, ex presidenta del INE, explica que es "fácil" sospechar por el progresivo aumento de la economía sumergida, "pero es complejo demostrarlo con los datos disponibles". Atribuye, por ejemplo, el incremento de la población activa de los últimos trimestres a un efecto psicológico: "Cuando una persona se va al paro, el resto de la familia se pone en disposición de buscar trabajo", argumenta. Para Alcalde, la caída del IVA puede ofrecer más sospechas: "El consumo se está viendo afectado por el parón de la actividad, pero tras el fuerte descenso de la recaudación del IVA -por encima del 12%, cuando el consumo apenas ha empezado a caer- puede haber algo más", apunta. Hacienda lo niega. "El IVA no sólo incluye el consumo de los hogares: refleja también el gasto en vivienda, que se ha desplomado, y el de las Administraciones; además, también han aumentado las devoluciones, por lo que en ningún caso puede ser un indicio de más economía sumergida", cierra una portavoz del ministerio.

* Este articulo apareció en la edición impresa del Lunes, 26 de enero de 2009