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"La Camorra napolitana y los carteles de Colombia trabajan juntos en España"

Detenido en Barcelona el jefe de los 'narcos' del centro de Nápoles - Un general de Carabinieri afirma que los 'capos' eligen la Península para sus negocios

"Hay muchos camorristas en España, unos dirigen el narcotráfico y otros son fugitivos que se esconden allí. Conocen el terreno, invierten en la construcción y tienen empresas muy eficaces que les permiten blanquear el dinero de la extorsión y la droga". El general Gaetano Maruccia, jefe del Comando General de los Carabinieri de Nápoles, explica en su despacho cómo la Península se ha convertido en uno de los lugares favoritos de la organización mafiosa napolitana para sus actividades ilícitas. "La Camorra y los carteles colombianos trabajan juntos allí", asegura.

Y los hechos lo confirman. El pasado sábado, una operación conjunta de sus hombres y la Guardia Civil terminó con la detención de un importante capo en Barcelona. Salvatore Zazo, de 52 años, vivía en un pequeño apartamento cerca de la Sagrada Familia y fue arrestado en un locutorio de la calle Cerdeña al que acudía a menudo. Desde el local donde fue detenido, el camorrista dirigía la importación de "ingentes cantidades" de cocaína desde Colombia hasta Nápoles, explicaron los Carabinieri en una nota. Un negocio basado, según el general Maruccia, "en la amistad fraguada en España entre la Camorra, la criminalidad local y los carteles latinoamericanos".

El clima y el auge inmobiliario han atraído a muchos mafiosos fugitivos

Aunque solía ir vestido con aspecto desaliñado e informal -cuando fue detenido llevaba un llamativo chándal amarillo eléctrico-, el capo napolitano cumplía la labor de enlace con la mafia colombiana. Al mismo tiempo, era el líder del clan Mazzarella, que domina la venta de droga en el centro histórico de Nápoles, según el comunicado de los Carabinieri. Además, negociaba en nombre del potentísimo clan Lo Russo, más conocido como Las Anguilas de Secondigliano (el gran supermercado del narcotráfico napolitano), y del clan Di Lauro.

La valoración de Maruccia es que se trata de un "golpe muy importante a la red del narcotráfico de la Camorra", pero la detención revela además, la creciente importancia de España como base de operaciones de esta organización, tantas veces denunciada por Roberto Saviano, al autor de Gomorra, que suele recordar que los jefes de la mafia napolitana llaman al Mediterráneo español "la costa nostra".

"El crimen organizado napolitano", explica el general, "ha creado bases logísticas en algunas de las principales ciudades españolas, tiene allí a numerosos fugitivos de peso y cuenta con la amistad y una amplia red de colaboradores de la criminalidad local e hispanoamericana". La organización actual de la Camorra, agrega, consiste en enviar jefes y enlaces a terceros países para establecer alianzas con mafias internacionales. "Forman grupos de brokers, encargados de mediar entre los carteles extranjeros y los clanes locales, que se limitan así a distribuir la droga en su territorio", prosigue Maruccia. El clima, las afinidades culturales y, hasta hace muy poco, su condición de paraíso del ladrillo han convertido a España en el centro de esa bolsa de intermediarios y en uno de los lugares preferidos por los 80 clanes que integran actualmente la Camorra.

El general, responsable de velar por la seguridad de Saviano, explica que, en España, la Camorra "cuenta con la ventaja del anonimato absoluto y de la presencia directa de los capos". "Creemos que hay muchos fugitivos en España. Negocian el tráfico de cocaína, sobre todo, pero también de hachís y heroína, y exploran nuevas vías para blanquear el dinero de sus dos actividades principales, la droga y la extorsión".

Muchos de esos clanes, según reveló el relato de Saviano basado en procesos judiciales, han invertido en estos últimos años enormes cantidades en España, especialmente edificando hoteles desde Tenerife a la Costa Brava. La colaboración entre la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil y los Carabinieri es muy intensa desde hace meses, y ha dado como resultado la captura de otros tres capos en Cataluña (Patrizio Bosti, Raffaele Laurenti y Mario Santafede), uno en el municipio toledano de Escalona (Marco Assegnati) y del soldado Paolo Pesce en Fuengirola (Málaga).

Salvatore Zazo estaba desde el 3 de diciembre bajo orden de busca y captura internacional, acusado por la Dirección Antimafia de Nápoles de tráfico internacional de estupefacientes. Había sido arrestado y condenado por asociación mafiosa en 2006, aunque fue excarcelado meses después. Cuando fue abordado en el locutorio barcelonés mostró un documento falso, pero enseguida confesó su identidad. No iba armado y no opuso resistencia. Todo hace pensar que no será el último en caer.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 19 de enero de 2009