Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

El repunte del paro deja un desfase de hasta 4.000 millones en el Inem

La cara más amarga de la crisis es el crecimiento desbocado de la cifra de parados que deja 2008, más de tres millones de historias duras de pelar. Pero el paro es también un lastre -uno más- para las cuentas del Estado, muy castigadas por la crisis. La factura por prestaciones se disparó en los últimos meses de 2008, que se cerró con un gasto de más de 20.500 millones de euros en el pago de subsidios por desempleo. La cifra presupuestada para el conjunto del año era de 15.506 millones de euros. Pero la recesión ha dejado completamente desfasadas las previsiones. Y eso a pesar de que 900.000 desempleados -más de un tercio del total- no perciben ninguna prestación.

El Estado puede echar mano de remanentes de ejercicios anteriores, pero fuentes del Ministerio de Trabajo confirmaron ayer que el Ejecutivo deberá habilitar una partida de entre 2.000 y 4.000 millones de euros para cubrir el desfase. A la postre, eso supondrá más déficit público. Y menos dinero para combatir la crisis con otras políticas.

El repunte de paro deja prácticamente obsoletos los Presupuestos de 2009 cuando el curso económico acaba de empezar. La partida prevista para pagar las prestaciones de paro este año asciende a 19.292 millones de euros, inferior a los más de 20.500 millones con los que se cerrará 2008. El ministro Celestino Corbacho dijo que en los próximos meses el paro "continuará creciendo", y con él esas prestaciones.

Números rojos

Corbacho avanzó el pasado jueves que el Inem cerrará el año con déficit. Pero a renglón seguido aseguró que el Estado garantiza el cobro de estas prestaciones "independientemente de lo presupuestado". Economía ya ha habilitado en los Presupuestos una aportación especial de 2.000 millones para el Servicio de Empleo, que se unen a los 19.292 millones previstos en las cuentas públicas de 2009. Pero esas cifras se pueden quedar pequeñas si la tasa de paro sigue repuntando hasta rozar el 16%, tal como vaticinaron ayer tanto La Caixa como el Instituto de Estudios Económicos.

La última etapa expansiva de la economía se ha prolongado prácticamente 10 años. Pero ni los periodos de bonanza ni las crisis duran para siempre. La vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, se agarró ayer a ese argumento y explicó que las medidas que ha puesto en marcha el Gobierno para capear la crisis permitirán crear empleo "más pronto que tarde", y explicó que la economía española remontará el mal dato de paro con el que cerró 2008 "en unos meses".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 10 de enero de 2009