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viernes, 5 de diciembre de 2008

La angustia y el miedo atenazan Ca n'Espinós

Una mujer de 60 años, primera víctima mortal de la explosión de gas en Gavà - Los Mossos investigan la relación de una fuga de agua con el escape de gas

A sus 60 años, Ana María F. F. no ha logrado sobrevivir a las quemaduras que cubrían más de tres cuartas partes de su cuerpo. A primera hora de la mañana, después de 30 horas en estado crítico, esta mujer granadina se convirtió en la primera víctima mortal de la explosión de gas que ha herido a otras 27 personas y ha destrozado un bloque de pisos en el barrio de Ca n'Espinós de Gavà. En su pueblo natal, Benalúa de Guadix -de donde proceden la mayoría de los afectados por el siniestro-, se han decretado tres días de luto.

La noticia de la muerte de Ana María corrió como la pólvora desde el hospital de Vall d'Hebron hasta el apartado enclave de Ca n'Espinós. Fue un mazazo para el barrio. Sumidos en el desasosiego, los vecinos se hicieron eco de falsos rumores sobre la suerte de sus familias, de etnia gitana. "¡Acaban de morir tres más, pero no sabemos quiénes son!", gritó una mujer al entrar en el bar La Granja a pedir cambio. No era cierto. Sí lo es, en cambio, que todavía se teme por la vida de 15 de los 22 heridos ingresados. Cinco de ellos son niños.

Falso olor a gas

No fue la única muestra de angustia. Desde el suceso que les sobresaltó el miércoles, los vecinos viven atenazados y con el corazón en un puño. Por la noche, técnicos de Gas Natural se desplazaron al barrio porque alguien dijo que había un fuerte olor a gas. Eso era imposible, porque el suministro estaba cortado. Pero el miedo fue más fuerte y la compañía gasista decidió acudir para calmar los ánimos.

En el barrio sobrevuela otra pregunta: ¿por qué se produjo la explosión de gas?, ¿Quién es el responsable? Los investigadores aún no han dado con una respuesta. La policía científica de los Mossos d'Esquadra sigue analizando la posible relación entre una fuga de agua -detectada poco antes de la deflagración- y el siniestro. Según esta hipótesis, el agua pudo causar un agujero en una tubería de gas natural, que escapó, se condensó y, en un momento dado, causó la deflagración. Otra posibilidad es que esa misma fuga de agua hubiera modificado el terreno y alterado, al final, la red de distribución del gas.

Lo que la Generalitat sí ha constatado es que las dos conducciones (gas y agua) tenían "afectaciones". Eso, traducido, significa que tenían sendos agujeros que facilitaron las filtraciones. Se desconoce si esas "afectaciones" son defectos de origen, como apunta Aguas de Barcelona, o fueron causadas por algún elemento externo, como sospecha Gas Natural.

Las compañías suministradoras eludieron entrar abiertamente en la polémica, pero defendieron sus posiciones. Así, Gas Natural afirmó que no ha recibido ningún aviso por fugas de gas en el barrio en dos años. Agbar sostuvo que sí ha habido fugas de agua, pero dentro del bloque. Y allí, recuerda la compañía, la responsabilidad del mantenimiento es de la comunidad de vecinos.

Tras pasar la primera noche en un hotel de Gavà, los vecinos del bloque siniestrado, que será derribado, disponen desde ayer de 11 pisos para vivir de forma provisional. La Generalitat y el Ayuntamiento de Gavà acordaron dar una ayuda "inmediata" de 1.000 euros a las familias afectadas y de 900 euros en los próximos tres meses (300 mensuales) para que puedan afrontar los gastos iniciales.

Arriba, dos mujeres esperan noticias de sus familiares en el hospital de Vall d'Hebron. / MARCEL·Lí SÁENZ

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