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CARTAS AL DIRECTOR

En apoyo de Luis García Montero

Luis García Montero es un buen profesor de literatura. Uno de esos que llenan las aulas y estimulan con fuerza a los estudiantes, un maestro bien formado y con gran capacidad pedagógica que no sólo sabe, sino que es capaz de enseñar lo que sabe.

Luis García Montero es un buen poeta, un autor importante en nuestros días que lograba que el resto de las universidades mirásemos con envidia hacia Granada por la fortuna que tenía su universidad de contar entre sus miembros con un escritor de su calidad.

La Universidad de Granada pierde un buen catedrático, un profesional competente, un hombre de referencia. Los estudiantes pierden uno de los mejores maestros que han tenido en los últimos años, un educador que entusiasmaba a los jóvenes, que reavivaba las aulas con su aliento. Es una lástima que él desee marcharse, se entiende su cansancio, pero, aunque otros vendrán, siempre cuesta dejar ir a un profesor tan competente.

Es una lástima que la Universidad de Granada no haya podido intervenir en este conflicto antes de que tuviese tan tristes consecuencias. Porque, créanme, que Luis García Montero deje de dar clases en Granada es una triste noticia. Al menos, nos quedan sus ensayos y sus versos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 14 de noviembre de 2008