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Familiares de represaliados se personan en la causa de Garzón

Dos asociaciones piden ampliar la investigación de fosas en Valencia

Fila tres, letra F, en la sección cuarta izquierda. Son las coordenadas de la fosa del cementerio civil de Valencia donde yacen los restos de Teófilo Román Alcorisa, detenido en Santa Cruz de Moya (Cuenca) en 1947 por las autoridades franquistas y enterrado en una sepultura colectiva tras pasar por un cuartel. Su familia quiere darle un entierro digno junto a su esposa, fallecida sin haber podido visitar la tumba de Teófilo. Los tres hijos que aún viven -uno de ellos ex guerrillero del maquis- no conocieron el paradero de esta víctima del franquismo hasta hace dos años, cuando con ayuda de la fundación Societat i Progrés hallaron su nombre y la causa de su muerte -supuesto suicidio- en el registro del cementerio.

Investigarán fosas en Benagéber, Albalat, Alpuente, Portaceli y Paterna

Ayer contaron emocionados su historia junto a otros familiares de represaliados de la dictadura en un acto convocado por el grupo de la memoria histórica de Societat i Progrés y por la asociación La Gavilla Verde. Estas entidades anunciaron su personación en la causa abierta por el juez Baltasar Garzón en apoyo de las peticiones de investigación de una docena de familias que viven en Valencia. Algunas, como la de Teófilo, saben dónde están sus muertos, pero otras sólo tienen pistas de sus desaparecidos en fosas clandestinas o cementerios valencianos, de Barcelona, o la provincia de Albacete, como es el caso de Vicenta Flores, que a sus 74 años sigue sin encontrar a su padre, detenido en 1939 en Villarrobledo.

Matías Alonso, de Societat i Progrés, explicó que pedirán audiencia a Garzón para explicar estos casos concretos y también que el grupo de expertos nombrado por el juez amplíe la investigación de las fosas del cementerio de Valencia a la zona civil y a otra sepultura colectiva en la que se sospecha que hay fusilados sin registrar. Hay familiares que quieren llevarse los restos, y muchos sólo pretenden "la restitución de su dignidad" con un memorial. Alonso recordó que el Ayuntamiento del PP ha destruido fosas al construir nichos.

Tanto Alonso como Pedro Peinado, presidente de la Gavilla Verde -que ya ha exhumado fosas en Cuenca y Teruel- hicieron hincapié en que se personan de la mano de las familias y para apoyar un proceso que dé una respuesta rápida a un colectivo "de personas mayores que llevan mucho tiempo esperando". Ambos se desmarcaron del Fòrum per la Memòria del País Valencià, que reclama la apertura de fosas de Valencia en las que se enterró a más de 23.000 personas en los años de la represión. "No todo el que murió durante el franquismo murió por el franquismo", apuntó Peinado.

Sea declarado competente o no Garzón para continuar el proceso, la búsqueda de represaliados "ya no la para nadie", recalcó Peinado. La Ley de la Memoria Histórica, entre otras, lo permite, aunque esa vía sea más lenta, por lo que las entidades reclamaron el apoyo del Estado para abordar una tarea "que se desborda" y que en 2009 se centrará en la investigación de fosas en Benagéber, Albalat dels Tarongers, Portaceli, Alpuente, Paterna, Toledo y Cuenca.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 13 de noviembre de 2008