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Un hombre apuñala a su familia y se suicida

La tragedia ha vuelto a teñir de sangre un municipio de la Región de Murcia. Tras las muertes de una niña supuestamente violada por su padrastro en Fortuna y el fallecimiento en Abarán de dos mujeres a manos de la ex pareja de una de ellas, ayer un hombre, J. P. M. F., de 46 años, acabó con su vida con el mismo cuchillo que había utilizado poco antes para herir a su ex mujer, a su suegra y a su hijo en el portal de la vivienda en la que residían desde la separación de la pareja. Ocurrió en Caravaca de la Cruz, en el noroeste de la comunidad.

La voz de alarma la dieron los vecinos, que llamaron a la Guardia Civil a las 15.40 horas. Alertaban de que en un domicilio de la calle Alfonso Zamora se había producido una agresión con arma blanca. Los agentes encontraron ya muerto a J. P. M. F. Su mujer (E. M. S., de 35 años), su hijo (10 años) y su suegra (F. S. M., de 60 años), heridos de gravedad, fueron trasladados inicialmente al hospital comarcal de Caravaca de la Cruz, donde quedaron ingresados la abuela y el niño, ambos con heridas de pronóstico reservado. Por su parte, la mujer del agresor fue evacuada al Hospital Virgen de la Arrixaca, en la capital murciana, para ser intervenida. Anoche, según el hospital, estaba fuera de peligro.

Pese a no existir denuncias previas de agresiones físicas, la ex mujer del fallecido había denunciado malos tratos psicológicos al Ayuntamiento. Este hombre residía desde su separación en el vecino municipio de Cehegín, del que era natural. Mientras, su mujer y sus dos hijos, de 8 y 10 años, vivían desde entonces en Caravaca de la Cruz. En el momento del ataque también estaba en la casa el hijo menor, una hermana de la mujer y el marido de ésta, explicó un portavoz del Ayuntamiento de Caravaca.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 12 de noviembre de 2008