Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

Fallece con 51 años el poeta Ramiro Fonte, una de las voces de la Xeración dos 80

El también director del Instituto Cervantes de Lisboa será enterrado en Pontedeume

El escritor Ramiro Fonte falleció la pasada madrugada en el hospital Bellvitge de Barcelona, donde permanecía ingresado desde el pasado 23 de septiembre. Una larga enfermedad acabó con la vida del poeta y narrador, nacido hace 51 años en Pontedeume y desde 2004 director de la sede del Instituto Cervantes en Lisboa. Para su editor más constante, Manuel Bragado, de Edicións Xerais, Fonte era "un amigo de lealtad inquebrantable y uno de los grandes, grandes, escritores gallegos universales de todos los tiempos". El presidente de la Xunta, Emilio Pérez Touriño, remitió una nota a los medios de comunicación en la que califica a Fonte como "una de las voces más lúcidas de la literatura gallega" y expresa su consternación por "la pérdida de un amigo y de un gran escritor". Desde la Consellería de Cultura, Ánxela Bugallo lamentó la muerte "de uno de los poetas más destacados de las últimas décadas".

Autor de siete novelas y escritor monolingüe en gallego, Ramiro Fonte fue, ante todo, un poeta. Desde el primero de sus 14 libros del género, As cidades da nada (1983), edificó un cuerpo poético peculiar y apartado de las tópicas recurrentes en su generación, la de los 80. Si el venecianismo y la opulencia cultista fueron hegemónicos entre los poetas coetáneos de Fonte, obras como Pensar na tempestade (1985) o Adeus Norte (premio Esquío en 1991) lo acercaron a postulados de raíz realista.

Pese a que cierto sector de la crítica lo encuadró en la denominada poesía de la experiencia, dominante en los círculos literarios en castellano durante las dos últimas décadas del siglo XX, Ramiro Fonte depuró una voz que bebía al mismo tiempo en W.H. Auden y en Rosalía de Castro, en Fernando Pessoa y en la filosofía de Adorno, con títulos como O cazador de libros (1997), Mínima moralidade (1998) o Capitán Inverno (1999).

Buscador empedernido de joyas bibliográficas -en su biblioteca personal contaba con manuscritos de Fernando Pessoa- y lusófilo militante, Fonte elaboró su propio canon literario en el ensayo As bandeiras do corsario (1995) y jugueteó con la novela negra en As regras do xogo (1990). El escritor será enterrado mañana a las 16.30 horas en su villa natal de Pontedeume, a la que dedicó su monumental trilogía narrativa Vidas de infancia. El volumen que la cierra, A ponte nos ollos, fue su última publicación en vida. Dos libros de poemas, O xardín do pasatempo (editorial Tambre) y Reversos (Edicións Xerais) están a punto de salir de la imprenta.

"Es fastidiado tener que hablar en pasado de Ramiro", se dolió el poeta Miguel Anxo Fernán Vello, quien se refirió a la "pasión, el fervor volcánico que sentía por la palabra y por la poesía". "La poesía es la forma de expresión más radical de la humanidad y Ramiro dominaba esa forma, creando una marca, una voz privada en la poesía no sólo gallega, sino ibérica, a través de la que seguirá respirando aunque su cuerpo haya dejado de hacerlo". Otros escritores, como Xosé Miranda, Arturo Casas o Marcos S. Calveiro, mostraron su pesar en blogs y páginas electrónicas personales.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 12 de octubre de 2008