Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

Carabanchel ya tiene licencia de derribo

Una plataforma ciudadana pide crear un centro cultural en la cárcel

La Plataforma por un Centro por la Paz y la Memoria en la antigua cárcel de Carabanchel criticó ayer la decisión del Ayuntamiento de Madrid, adoptada el viernes, de otorgar licencia de derribo de la antigua prisión. Los vecinos temen que sólo una cuarta parte de los terrenos sean de uso vecinal. Así lo dijo María José Gallego, portavoz del Foro por la Memoria, entidad que, con asociaciones ciudadanas de Carabanchel y Aluche, más otras de ex presos políticos, así como los sindicatos CC OO y UGT, integran la plataforma.

El Foro exige la conservación de la cúpula central que vertebra axialmente las galerías de la prisión así como algunas de éstas, para que en ellas sea alojado un "centro cultural por la paz y la concordia", donde, además, puedan reunirse los presos del franquismo. Asimismo, María José Gallego dijo temer que sólo el 25% de los terrenos (espacio destinado a la construcción de un hospital) sea de uso vecinal, ya que el Ministerio del Interior y el Ayuntamiento de Madrid han firmado un protocolo de intenciones "a espaldas de los vecinos", cuyo contenido desconocen.

Según fuentes municipales, el protocolo de intenciones firmado el 16 de junio pasado establece que los terrenos alberguen un hospital, dependencias penitenciarias, 600 viviendas, espacios verdes y equipamientos municipales públicos. A principios de 2009 debería aprobarse el Plan Parcial de Reforma Interior, para que, a finales del año próximo, según el calendario previsto, se pueda autorizar el Proyecto de Urbanización y, simultáneamente, firmar el convenio de cesión de terrenos a la Comunidad de Madrid para que construya el hospital. La plataforma cívico-vecinal mantendrá visitas guiadas a la cárcel los domingos 12 y 19 de octubre, más el sábado 25, para dar a conocer la historia de quienes "lucharon por la libertad y la justicia social". Además, Gallego anunció un acto de protesta el sábado para impugnar un derribo cuya intención definió como orientada a "enterrar la historia".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 10 de octubre de 2008