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El Parlamento rechaza las cuentas del Estado por falta de diputados del PSOE

La oposición se aprovecha de la ausencia de dos socialistas de baja maternal

La ausencia de cuatro diputados del grupo socialista, entre ellas la de Manuel Chaves, provocó ayer que el PSOE perdiera dos votaciones en el Parlamento que incluyen 14 pronunciamientos en contra de los Presupuestos Generales del Estado. Es la primera vez en esta legislatura que los socialistas, con mayoría absoluta, no ven prosperar sus iniciativas. Al menos desde hace cinco años no se producía una situación similar.

La oposición celebró con júbilo la derrota de su adversario político -el diputado de IU Juan Manuel Sánchez Gordillo no paró de hacer el signo de la victoria con sus dos manos-, pero fue un triunfo amargo porque las cuatro faltas no sucedieron por despistes impresentables, sino por razones de peso. Una diputada (Verónica Pérez) acaba de dar a luz por cesárea, otra (Elia Maldonado) se encuentra en Rusia para recoger a su hijo, otra estaba en sesión de quimioterapia y Chaves se encontraba con el Rey en la Zarzuela. Tampoco estaba la portavoz del PP, Esperanza Oña, operada de un hombro.

"Este es el pleno de la discriminación de la mujer", se lamentó ayer el vicepresidente económico, José Antonio Griñán, al término de la votación. "Los hombres tienen 20 hijos pero pueden ir a votar, las mujeres, no", añadió. Ningún Parlamento del mundo tiene regulada la baja por maternidad ni por enfermedad de sus diputados. La presidenta de la Cámara, Fuensanta Coves, anda tras ello, pero lo cierto es que hay muchas dudas jurídicas, por falta de garantías, para autorizar el voto electrónico del diputado sin estar presente en el salón de plenos.

Lo lógico en estos casos excepcionales es un acuerdo político para que la oposición saque del hemiciclo a algunos diputados, para no ganar por chamba las votaciones. Pero ese acuerdo no existe ni tampoco hay una regulación a la que apremió el portavoz socialista, Manuel Gracia.

Lo cierto es que cuando en el pleno de ayer se fueron a votar las propuestas de resolución sobre los Presupuestos Generales del Estado, los socialistas tenían 52 diputados, los mismos que la oposición (46 del PP y seis de IU). La alarma saltó en la votación conjunta de 12 propuestas de IU que piden un considerable aumento de las partidas de las cuentas estatales en Andalucía. Se produjo una primera votación que se saldó con empate, lo que provocó una segunda que perdió el PSOE porque el vicepresidente primero, Gaspar Zarrías, se equivocó al pulsar el botón de presente. "El miembro me ha fallado", dijo a modo de disculpa. La oposición celebró el resultado, momento en el que Coves suspendió el pleno dos minutos para consultar con sus compañeros de Mesa y con los letrados en la antigua sacristía que hay en el salón de plenos. "¡Fuera, fuera!", gritó el presidente del PP, Javier Arenas, con el micrófono abierto, mientras otros diputados gritaron "¡tongo!", creyendo erróneamente que la Mesa iba a hacer un enjuague engañoso. Nada de eso ocurrió y las propuestas de Izquierda Unida salieron adelante.

El PSOE perdió también la votación de dos de sus propuestas en las que se ensalzaba la "orientación" y los "criterios" de los presupuestos del Estado elaborados por el Gobierno socialista de Rodríguez Zapatero. El Parlamento las tumbó al producirse tres votaciones con empates lo que, según el Reglamento de la Cámara, se interpreta como un rechazo.

Políticamente, las iniciativas aprobadas tienen un efecto inocuo, por cuanto recogen el pronunciamiento a favor del Parlamento del incremento de determinadas partidas en los Presupuestos del Estado. Expresan una voluntad política, pero no obligan a nadie.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 10 de octubre de 2008