Buscar temas

ArchivoEdición impresa

Acceso a suscriptores »

Accede a EL PAÍS y todos sus suplementos en formato PDF enriquecido

jueves, 25 de septiembre de 2008

La población gallega de abejas cae un 25% en cuatro años

La mortandad, atribuida a pesticidas, llega en algún área al 80%

ARCADIO SILVOSA Lugo 25 SEP 2008
Enviar Imprimir

Para los científicos las razones de este descenso en la población de las colmenas son un enigma. Los numerosos estudios al respecto no lo han desentrañado pero sí han encontrado una coincidencia en el tiempo entre la proliferación de siembra de maíz forrajero y la muerte y falta de operatividad de las abejas.

Jesús Asorey, miembro de la Asociación Gallega de Apicultura, es una de las personas que ve en el maíz sembrado con semilla tratada el gran enemigo de las abejas. Esta semilla llega a acumular en su tratamiento de 2 a 3 pesticidas, un fungicida y un herbicida. Marcos Varela, apicultor lucense, admite que la incidencia del maíz es "una de las teorías" y que la semilla tratada es "una bomba biológica" aunque no el único problema. "Empecé con 250 colmenas y a día de hoy me quedan unas 100. Al principio reponía, pero ahora ya he dejado de hacerlo", comenta sobre su apiario, enclavado en la alta montaña de Lugo.

Asorey sostiene que la situación es "mucho más grave" en Galicia que en otras comunidades y de nuevo focaliza el problema el maíz y los eucaliptos. "En esta comunidad", aclara, "se cultiva en 65.000 hectáreas el 50% del maíz forrajero de España y los eucaliptos están más afectados que en otras partes". El portavoz de los apicultores asegura que si las abejas desaparecen en Galicia en 2030, "a nosotros nos quedarán 4 o 5 años". "El 90% de las plantas necesitan las abejas para reproducirse", esgrimió.

Varela apunta a otro aspecto que "desanima" a los apicultores: la legislación que impide la utilización de ahumadores en verano para extraer miel. "¿Cómo vamos a trabajar sin ahumadores?", se pregunta. "De momento van haciendo la vista gorda, pero algún día nos puede caer el mundo encima", se lamenta. En Galicia sobreviven unas 80.000 colmenas manejadas por 3.500 apicultores de los que el 90% producen para autoconsumo.

 
 

Webs de PRISA

cerrar ventana