ArchivoEdición impresa

Acceso a suscriptores »

Accede a EL PAÍS y todos sus suplementos en formato PDF enriquecido

lunes, 15 de septiembre de 2008
Reportaje:Gran Premio de Italia

Acierta Alonso; remonta Hamilton

El español atinó con los neumáticos y el británico retuvo el liderato del Mundial

Estaba anunciado que el Gran Premio de Italia ofrecería espectáculo y nadie salió decepcionado. La lluvia perturbó todo el fin de semana, hasta el punto de modificar por completo los esquemas habituales. La calificación situó a los que suelen copar la primera línea en la séptima -Raikkonen- y la octava -Hamilton-, y permitió que pilotos absolutamente secundarios ocuparan las dos primeras líneas: Vettel, Kovalainen, Webber y Bourdais. El más favorecido por las circunstancias parecía el brasileño Felipe Massa que, partiendo desde la tercera línea, estaba en situación de luchar por la victoria y de desplazar incluso a Hamilton del liderato del Mundial. Pero la carrera concedió a Vettel su primera victoria, mantuvo a Kovalainen en el segundo puesto, y colocó a Kubica en el tercer cajón del podio. En Monza, sin embargo, las exhibiciones más notables las ofrecieron el español Fernando Alonso, cuarto, y el británico Lewis Hamilton, séptimo. Y la mayor decepción la causó de nuevo Ferrari, que demostró una nula capacidad de reacción y acabó con sus pilotos, Massa y Raikkonen, en sexta y novena posiciones respectivamente.

Nula capacidad de reacción de Ferrari: Massa fue sexto y Raikkonen, noveno

"¡Otro cuarto!", proclamó Alonso; "ojalá pudiéramos repetirlo en las últimas cuatro carreras. El que parecía que debía ser nuestro peor fin de semana, se ha convertido en el mejor resultado". La suerte le acompañó, pero el asturiano la buscó toda la carrera. Esta vez acertó en la estrategia de ir a una sola parada y siempre se mantuvo en la séptima posición esperando el momento de dar la estocada. Le llegó con el repostaje, en la vuelta 30 de un total de 53. Entonces la lluvia parecía estar acabando y Alonso estuvo unas cuantas vueltas preguntando a su taller cuáles eran las previsiones. "Creo que puedo calzar los intermedios", les decía a sus jefes, más predispuestos a seguir con los neumáticos extremos de agua. "Lo estuvimos hablando, yo insistí, y al final, tras ver que a Heidfeld le iban bien, acordamos utilizar los intermedios. Y acertamos", comentó el asturiano. La lluvia no volvió a aparecer y la humedad de la pista favoreció el funcionamiento del R28. "A medida que se secó el piso, los neumáticos perdieron el grainning -ampollas en la cubierta- y se convirtieron en slicks -lisos. El coche iba perfecto".

Su acierto le permitió no tener que regresar a los boxes a cambiar neumáticos y eso le llevó a ir ganando posiciones, a medida que otros debían realizar dos paradas. Uno de los pilotos que salió perjudicado por esta circunstancia fue el británico de McLaren, Lewis Hamilton. El líder del Mundial realizó una carrera memorable. Partió de la 15ª posición y en cuanto el safety car dio la salida y desapareció de la pista inició una remontada espectacular. Adelantó a Fisichella, y Raikkonen le duró menos que un caramelo en la puerta de un colegio. La sobrepasó de forma fulminante en la 13ª vuelta. Y prosiguió con Rosberg, Heidfeld, Glock y Kubica, hasta llegar a Alonso. El asturiano fue superado en la recta por una exhibición de velocidad y potencia del británico, que arriesgó hasta el límite del reglamento en cada adelantamiento, como Michael Schumacher en sus mejores tiempos, y llegó a colocarse segundo, favorecido por los repostajes, antes de entrar él mismo al taller sólo tres vueltas antes que Fernando Alonso.

Pero entonces todavía llovía. Y Hamilton montó de nuevo neumáticos extremos. Aquello le obligó a realizar una segunda parada sólo 10 vueltas más tarde, que le devolvió a la séptima posición. Volvió a atacar y se acercó peligrosamente hasta Massa, sexto, al que amenazó pero no logró superar. "Sin el último cambio de neumáticos habría podido ganar la carrera", comentó Hamilton. Y en Ferrari se justificaron aduciendo que con agua y frío les resulta imposible conseguir la temperatura adecuada para que los neumáticos rindan a su mejor nivel, algo que sí logra McLaren. "Sólo fuimos competitivos cuando la pista se secó y las condiciones mejoraron. Pero entonces ya era demasiado tarde", explicó Stefano Domenicali, director de la scudería. "Debemos resolver rápidamente este problema". Massa sólo pudo rebanarle un punto a Hamilton -están separados por otro punto- cuando se apostaba por un cambio de líder.

Lewis Hamilton adelanta a Fernando Alonso. / AFP

Atención al cliente

Teléfono: 902 20 21 41

Nuestro horario de atención al cliente es de 9 a 14 los días laborables

Formulario de contacto »

Lo más visto en...

» Top 50

Webs de PRISA

cerrar ventana