Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

Educación para la Ciudadanía llega al aula

El desafío de Camps al exigir que se imparta en inglés afronta el inicio de curso

Las aulas de secundaria se llenarán hoy de alumnos en el primer día del curso con la asignatura de Educación para la Ciudadanía como principal novedad, materia que en Primaria no será obligatoria hasta dentro de un año. La asignatura deberá impartirse en inglés, por decisión del Consell que preside Francisco Camps, que lanzó un desafío al Gobierno que pretendía también dar una alternativa a los padres que pretenden objetar la asignatura. Tras una batalla de ultimátum por parte del consejero de Educación, Alejandro Font de Mora, a los profesores y los padres que han criticado la actitud de boicot a la materia promovida por el PP, la asignatura se estrena hoy envuelta en polémica.

En muchos centros la imagen que verán los chavales frente al encerado será bastante inusual, ya que un profesor recitará en la lengua de Shakespeare las frases que otro docente le soplará al oído. Es decir, el profesor que tenga la responsabilidad de la docencia de la asignatura puede ser ayudado por el especialista en inglés. Posibilidad que ha dejado abierta la Consejería de Educación con su última circular en la que reitera la obligatoriedad de que la asignatura se dé en inglés. Eso, si es que hay profesores voluntarios suficientes para acudir a los centros y siempre que los institutos estén de acuerdo con representar una escena docente que muchos califican de grotesca.

Tras meses de críticas y recursos judiciales, la auténtica batalla de la asignatura arranca así a partir de hoy, cuando los jóvenes de 12 años que se incorporan a las 2.120 aulas previstas para 2º curso de ESO estrenen esta semana una asignatura que, bajo la denominación de Education for Citizenship and Human Rights, la Generalitat ha convertido en un arma arrojadiza contra el Gobierno central. El Partido Popular se ha opuesto desde un principio a una asignatura que desde hace una década mantiene prácticamente iguales sus contenidos pero que ha variado su nombre de Ética y Ciudadanía al de Educación para la Ciudadanía.El PP ha tachado el temario de Educación para la Ciudadanía de adoctrinamiento dogmático, ha instado a los padres y a los centros a objetar su implantación y, como última medida, ha optado por implantarla en una lengua extranjera.

El galimatías es total. De hecho, ya ha habido centros que se han negado a impartir la asignatura en inglé

Por ejemplo, los institutos de educación secundaria Altaia y Bellaguarda de Altea, el Lomas de Alicante y el Ballester Gozalvo de Valencia han desafiado a la Consejería de Educación y han anunciado que impartirán la asignatura en valenciano y en castellano para que el alumnado pueda entender la materia. En opinión de los claustros de los centros, en inglés "el 99% de los alumnos" no podría seguir la clase. Opinan, además, que los departamentos de inglés de los centros no pueden ser "usados como vehículos" de una asignatura sobre la que ellos, en definitiva, no tienen competencia.

Los padres, por boca de la Confederación Gonzalo Anaya, exigen que a sus hijos se les imparta la asignatura "en castellano o valenciano exclusivamente y que la materia de Ciudadanía deje de ser boicoteada por el Gobierno valenciano". Por su parte, el consejero Alejandro Font de Mora ha amenazado, mediante un "deberán atenerse a las consecuencias", con expedientar a los centros y a los profesores que impartan la asignatura en valenciano o en castellano. La consecuencia podrá desembocar en la suspensión de empleo y sueldo. Por su parte, las APA exigen que cumpla la ley y expediente a los padres que promuevan el boicot a la asignatura.

La batalla sigue abierta. El sindicato STEPV ha advertido al consejero de que actuará con contundencia contra lo que considera un "ataque directo a la libertad de cátedra y a la autonomía de los centros".

Boicots, acusaciones, denuncias, amenazas y rebeliones, todo esto rodeará a la implantación de una asignatura que debe potenciar la actitud cívica de los alumnos

Según los datos que ha ofrecido la Consejería de Educación, hoy comenzarán el curso escolar de Secundaria un total de 304.765 alumnos de ESO, Bachillerato Y Ciclos Formativos. En concreto, se incorporarán a las aulas, 198.106 alumnos de Educación Secundaria Obligatoria (107.763 correspondientes a primer ciclo y 90.343 de segundo), 55.786 estudiantes de Bachillerato y 50.873 de Ciclos Formativos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 15 de septiembre de 2008