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Los padres promueven la objeción al traductor de inglés de Ciudadanía

Las AMPA denuncian que los centros concertados dan textos en valenciano

Un profesor le "sopla" a otro al oído lo que tendrá que decir en inglés. Esa es la imagen a la que deberán acostumbrarse a partir del lunes los jóvenes de 12 años de las 2.120 aulas de 2º curso de Enseñanza Secundaria Obligatoria (ESO) de la Comunidad Valenciana, que estrenarán la nueva materia de Educación para la Ciudadanía y los Derechos Humanos en la versión inglesa, traducida por el Gobierno autonómico del popular Francisco Camps como Education for Citizenship and Human Rights.

"Los padres ya no sabemos qué hacer para que se respete el derecho a que nuestros hijos estudien las dos lenguas oficiales de la Comunidad Valenciana", espetó ayer, impotente, Gemma Piqué, presidenta de la federación de padres de la escuela pública FAPA-Valencia. Lo hizo mientras mostraba el formato de recurso de reposición que distribuirán a sus afiliados para que sean entregados en la secretaría de cada instituto. "El siguiente paso: el contencioso administrativo. O habrá que pedir el lunes que el profesor de inglés salga de la clase a los 10 minutos, o esperar a que él mismo se dé cuenta de que los niños de 12 años no le entienden y se salga él mismo. La escena será de psiquiatría".

Tensión en los equipos directivos para cuadrar horarios y docentes

En definitiva, los padres promueven la "objeción" a que sus hijos estudien "en un idioma que no conocen, porque la Generalitat se ha empeñado en boicotear desde el principio la Ley Orgánica de Educación (LOE) en vez de poner los maestros de inglés especialistas necesarios para implantar el inglés como dice la ley", puntualizó Piqué.

Esta fue la decisión adoptada ayer por la tarde por la ejecutiva de FAPA en asamblea informativa extraordinaria para analizar a fondo las "dos órdenes contradictorias" dictadas por la secretaria autonómica de Educación, Concha Gómez, y los directores generales David Barelles y Francisco Baila entre el 30 de julio y el 1 de septiembre sobre cómo deberá de organizarse la clase de Ciudadanía en inglés.

Las contradicciones de la Administración valenciana proceden de la "interpretación" que hace de la suspensión cautelar decretada por el Tribunal Superior de Justicia tras el recurso de CC OO contra la orden valenciana que obliga a dar la asignatura en inglés. El tribunal resolvió que el profesor de inglés no podrá evaluar de sus competencias en este idioma a alumnos de Ciudadanía. Por eso Educación ha tenido que modificar las instrucciones en pleno verano y dos semanas antes de que empiece el curso, provocando "tensiones" en los equipos docentes y directivos que tratan de interpretar y cuadrar como pueden los horarios y la falta de docentes de Filosofía o Ciencias Sociales capacitados para impartir la clase en inglés.

Algunos directores de IES confirmaron "el desvarío y los problemas que tienen para encajar horarios" ayer mismo, tres días antes de iniciar el curso en los 600 institutos valencianos. "Somos los más perjudicados en esto, porque la Administración sabe que, al final, cada centro se organizará como pueda: tenga o no tenga el profesorado competente en inglés", remató uno.

"¿Por qué a nosotros se nos niega el derecho a que al alumno se le imparta la asignatura en el idioma oficial de la Comunidad Valenciana en el que haya matriculado y los colegios privados concertados, como el Ave María de Peñarrocha, ya han encargado sus libros de Ciudadanía en valenciano?", se preguntó otra representante de un AMPA.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 12 de septiembre de 2008