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Un fresco románico completa la colección del MNAC

Catalina de Alejandría, la mártir que convertía con su discurso a los filósofos paganos allá por el siglo IV y cuyo culto extendieron por toda Europa los cruzados, es la protagonista del fresco románico que ayer pasó a formar parte de la colección del Museo Nacional de Arte de Cataluña (MNAC).

La pieza estaba en manos de una colección privada desde que en las primeras décadas del siglo XX fue arrancado de la capilla dedicada a la santa en la catedral de La Seu d'Urgell y repartida en tres fragmentos (los otros dos están en una colección suiza y en el museo de Vic). Al ponerse a la venta este fragmento, el museo consiguió que los ministerios de Cultura y de Hacienda aceptaran que el Banco Sabadell comprara la pieza -430.000 euros- y pagara con ello parte de sus impuestos, lo que se conoce como dación.

Los expertos calculan que la obra se realizó entre 1230 y 1257, en lo que eran las postrimerías del románico de influencia bizantina, y tiene características que apuntan ya al gótico lineal. El hecho de que el museo no contara con piezas catalanas de este periodo ha sido uno de los alicientes de la compra, que permite así completar la explicación del periodo románico en el museo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 5 de septiembre de 2008