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Reportaje:

Hagan sus apuestas, señores

Ekasa abre en Bilbao el primer local de apuestas y despliega 500 terminales en Euskadi - Tres empresas buscan su cuota en un mercado de 700 millones

Las casas de apuestas deportivas ya son un hecho en Euskadi. La primera tienda de la empresa Ekasa, cuya marca comercial es Reta (acrónimo de Red Telematika de Apuestas) fue inaugurada ayer en la calle Somera de Bilbao, en pleno corazón del Casco Viejo y es la avanzadilla de un auténtico desembarco.

El objetivo no es otro que cazar el mayor trozo posible del pastel que representa el sector del juego en la comunidad autónoma, más de 700 millones de euros. Y además, hacerlo con una modalidad de apuesta que no existía en Euskadi, pero que recoge parte de la tradición heredada de los frontones, del herri kirolak y de las traineras, donde los aficionados cruzan desafíos monetarios con o sin la intervención de corredores. Ahora es la casa de apuestas la que dinamiza el juego y la que pone a disposición del cliente dos vías para jugarse el dinero: por una parte, sus locales, en los que también se puede disfrutar de las retransmisiones deportivas, y por otra los terminales informáticos, similares a los cajeros, que situados en bares y locales de restauración.

Según datos de 2005 cada ciudadano destinó 640 euros al juego

En línea con esta tradición de las apuestas en los deportes vascos, las dos principales empresas del mundo de la pelota están detrás de dos de las tres empresas adjudicatarias. Aspe es accionista de la eibarresa Kiroljokoa, y Asegarce de Victoria Garaipen, sociedad esta participada por Codere S.A, todo un referente en el sector del juego en España y por William Hill, la mayor empresa de apuestas del Reino Unido.

A ambas, sin embargo, se les ha adelantado Ekasa (Euskal Kirol Apustuak S.A.), formada por la mayor parte de operadores de juegos de azar del País Vasco, que ayer abrió su primer local en Bilbao, hoy lo hace en Vitoria y el martes próximo en San Sebastián. Al final de 2008 tendrá once locales y habrá instalado el tope de 500 máquinas terminales autorizada a cada empresa en Euskadi, que Euskadi ha sido la primera comunidad autónoma en regular esta modalidad de juego, cuya respuesta social es todavía una incógnita.

Pero el despliegue no terminará ahí, ya que la empresa quiere llegar al máximo de 25 locales de apuestas en 2010, fecha en la que habrán desembolsado el total de los 18 millones de euros que prevén invertir, con un total de 130 puestos de trabajo directos y otro centenar de indirectos.

Sin embargo, los directivos de Ekasa evitaron hablar de previsiones de facturación. "Preferimos esperar antes de hablar de previsiones, y también hay que esperar para ver la cuota de mercado que logramos", aseguró ayer el director general de la empresa, José Vicandi. En cualquier caso, sólo con lograr un 5% de ese mercado que mueve unos 700 millones de euros anuales, estaría facturando 35 millones anuales.

Según datos del Ministerio del Interior referidos a 2005, cada habitante mayor de edad destinó una media de 640 euros al juego. La mayor parte correspondió a las máquinas recreativas y de azar (33,8%), seguidas de la Lotería Nacional (18,5%), el bingo (13,6%), los casinos (8,6%), la Primitiva (7,9%), el cupón de la ONCE (7,2%) y la Quiniela (1,7%). La regulación del Ejecutivo vasco establece que las empresas, además de la tributación por el Impuesto de Sociedades (el 28,5%) deberán pagar el 10% de todos los premios.

"Somos una empresa vasca y vamos a lanzar una oferta pegada a los gustos de los vascos", dijo ayer el director de Marketing de Ekasa, Igor Barandiarán, tras explicar que, además de los deportes internacionales como el fútbol, la fórmula 1 o el tenis, se volcarán con los regionales como la pelota, herri kirolak, traineras, y otros.

La casa de apuestas inaugurada ayer con presencia del director de Juego y Espectáculos del Gobierno vasco, Aitor Uriarte, dispone de cuatro espacios. Una zona de retransmisiones en directo, con pantallas para seguir las apuestas, un mostrador con personal de Reta para atender cualquier demanda, y una zona de hostelería -que en algunos casos será sólo de una máquina expendedora, pero en otras de un bar-. El último espacio es el txoko, una zona habilitada para las apuestas en grupo.

En Euskadi, el Gobierno vasco ha regulado el importe máximo de cada apuesta hasta dejarla en 100 euros, en el caso de las porras y las apuestas con contrapartida, y hasta 600 en el caso de los desafíos que lanzan los usuarios.

"No jugamos ni más ni menos"

El director de Juego y Espectáculos del Gobierno vasco, Aitor Uriarte, respaldó ayer con su presencia la inauguración de la primera casa de apuestas de Euskadi. Una puesta de largo que ha llegado con algunos meses de retraso, ya que el arranque de las tres empresas adjudicatarias estaba previsto para la primavera. "Ha habido algunos retrasos a la hora de ajustar algunas cosas", explicó Uriarte.

Las empresas se han perdido los dos últimos eventos que han centrado las miradas de medio mundo, la Eurocopa de fútbol y los Juegos Olímpicos.

La homologación de las máquinas ha costado algo más de lo previsto, "porque se trataba de que fuera lo más transparente posible; de que finalmente [el proceso] sea meridianamente claro y sencillo". Lo cierto es que el Gobierno vasco está abriendo camino con su normativa, la primera que se puso en marcha de todas las comunidades autónomas, aunque la primera casa de apuestas como tal se inauguró en Madrid.

"Pero es un concepto diferente", matiza Uriarte. En el País Vasco la regulación le da un toque más lúdico, y proyecta la imagen de casa de apuestas como lugar para compartir con los amigos. En Madrid, por ejemplo, este concepto no existe y no hay una regulación que ponga límite económico a la apuesta.

Según Uriarte, la regulación del sector en Euskadi no tiene nada que ver con la tradición de las apuestas. "En Euskadi no jugamos ni más ni menos que en el resto del Estado, estamos más o menos en el medio", aseguró, "pero es una realidad, y de ahí la regulación". De momento las que no se han regulado son las apuestas por Internet, que, por ejemplo en Gran Bretaña, un país con una gran tradición en este ámbito, tienen gran éxito. "Es una incógnita saber cómo van a funcionar las casas de apuestas, no se sabe qué cuota de mercado van a tener respecto al conjunto del sector. Lo veremos en breve", dijo el director de Juego. "Hay mucho dinero en juego, pero también hay mucho dinero invertido y mucha ilusión en los tres proyectos", concluyó.

Cómo funciona el sistema

- Cómo apostar. Primero se elige el deporte y el tipo de apuesta. Luego el importe y el medio de pago -puede ser con tarjeta, en efectivo o con tarjeta especial. La máquina da un boleto.

- Apuesta mutua. Más conocida como porra. El premio es el resultado de sumar las cantidades apostadas y dividirlo entre los ganadores: Nadal ganador del US Open.

- Apuesta contrapartida. La casa lanza propuestas y ofrece un precio si se logra. El premio resulta de multiplicar tu apuesta por el precio: 5 euros si Nadal gana el US Open.

- Apuesta cruzada o desafío. Un cliente lanza un desafío y la casa actúa como intermediario entre otros posibles apostantes: 300 euros a que Nadal no gana el US Open.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 27 de agosto de 2008

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