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Medio centenar de 'sin papeles' intentan saltar la valla de Melilla

Más de 100 africanos han tratado de forzar la línea fronteriza en cuatro días

Medio centenar de inmigrantes subsaharianos intentaron saltar ayer la valla fronteriza de Melilla poco después de las siete de la mañana, según informó la Delegación del Gobierno. Un total de 23 de ellos fueron detenidos por los agentes marroquíes y conducidos a dependencias de la Gendarmería Real para su identificación. El resto, logró dispersarse y huir.

Medio centenar de inmigrantes subsaharianos intentaron saltar ayer la valla fronteriza de Melilla poco después de las siete de la mañana, según informó la Delegación del Gobierno. Un total de 23 de ellos fueron detenidos por los agentes marroquíes y conducidos a dependencias de la Gendarmería Real para su identificación. El resto, logró dispersarse y huir.

La policía marroquí interceptó a los inmigrantes antes de que intentaran cruzar la valla y las autoridades españolas no tuvieron que intervenir.

En total, más de un centenar de inmigrantes han intentado cruzar a Melilla en menos de cuatro días. El pasado lunes, también fueron detenidos cerca de 60 sin papeles que pretendían pasar en grupo a Melilla a través del puesto de control fronterizo del Barrio Chino.

La cifra de asaltos a los controles fronterizos entra dentro de "lo normal en verano", según la Delegación del Gobierno.

De momento, ninguno de los intentos ha tenido éxito. Pero el pasado 23 de junio, 70 inmigrantes estuvieron a punto de conseguirlo empleando un método inédito hasta entonces: entrar en avalancha y arrollar a los policías que custodian el puesto fronterizo. Eran las 4.30 y los inmigrantes lograron arrollar a los pocos agentes españoles y marroquíes que custodiaban la zona.

Pocas horas después, sin embargo, cerca de 50 fueron detenidos y devueltos a Marruecos. Más de 30 de ellos volvieron a intentarlo, de nuevo sin éxito, horas después.

Las avalanchas de finales de 2005, con más de 500 asaltantes en un sólo día, obligaron a subir la valla de los tres a los seis metros de altura y a reforzar la vigilancia. Desde entonces, es prácticamente infranqueable.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 15 de agosto de 2008