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VERANO 2008

Mondadori España distribuye el e-Reader entre todos sus editores

Los empleados de la editorial consiguen con el libro electrónico de Sony ahorrarse el transporte de manuscritos que pesan varios kilos

Claudio López debe cerrar su despacho con llave para que los libros no se le escurran bajo la puerta. Libros por las paredes, por las mesas, por las sillas, por los suelos. Libros por todas partes, "y todas esas cajas de cartón, llenas de manuscritos que no sé dónde colocar ya", dice.

El problema no es tecnológico, sino más bien logístico. "Y si tenemos convocado un concurso nos llegan hasta 200 obras, a una media de 400 folios, y por duplicado o triplicado, y luego hay que devolverlos".

A Claudio López el problema le supera, pero hace un año vio la luz. "Estaba en Nueva York y junto a las librerías Borders, Sony vendía su e-Reader. Me costó unos 300 dólares, el libro electrónico".

Sony lanzó hace dos años este ordenador con la finalidad de que la gente se descargara libros y los leyera en este formato. Más que su utilidad ociosa, López vio su aplicación profesional. "Yo realmente, por placer, leo en papel y seguiré haciéndolo. Eso ya no lo voy a cambiar. Quizá mis hijos; pero e-Reader me era muy útil para mi trabajo y el de cualquier editor. Nosotros vamos a ferias o viajamos con carpetas de manuscritos bajo el brazo; muchos de ellos, además, se desechan a los 15 minutos de lectura, pero debes cargar con esos kilos de letras".

López no ve de momento más aplicaciones prácticas para su trabajo. "Lo empleamos para leer, pero no para editar. El e-Reader sólo deja subrayar frases o señalar una página, pero nada más. Parte de nuestro trabajo consiste en incluir anotaciones, tachaduras, por no hablar de los símbolos de edición. A eso no llega".

La casa matriz de Random House también ha extendido el libro electrónico a sus editores. El gasto se amortizó rápidamente. Sólo hay que pensar en el papel, la tinta, los sellos de correos o el espacio de almacén que se ahorran. Sin embargo, para que los manuscritos lleguen por el e-Reader antes hay que transformar el manuscrito en texto de ordenador. "Eso no es problema; el 90% de los escritores escriben ya en el ordenador; sus agentes son los que todavía presentan las obras en carpetas de folios".

Aunque sólo la lectura por el e-Reader parezca un pequeño avance, para los editores es un gran paso. "Yo ahora me llevaré de vacaciones tres manuscritos. Varios kilos de peso para arriba y para abajo". Fuera de vacaciones, López maneja unos siete manuscritos mensuales, y el resto del equipo de editores de Mondadori, el doble. Todo eso se ha acabado con el e-Reader, un ordenador de 250 gramos del tamaño de una libreta.

Con la práctica, los editores de Mondadori han ido superando los límites de la tecnología. "Los PDF no se podían leer con el programa de Sony, pero encontramos en Internet uno gratuito, llamado Kalibre, que los reconvierte y también se ha incorporado al programa informático de cada editor".

Junto al e-Reader, López ha descubierto otro avance fundamental para él, que se encarga de manuscritos en inglés. "El diccionario que lleva mi móvil es perfecto".

Al director editorial de Mondadori leer en el libro electrónico no le cansa más que en el ordenador o el papel, pero de momento no ve que atraiga al gran público. "El audiobook sí ha triunfado en largos desplazamientos, como Estados Unidos, México o Alemania, pero el libro electrónico no triunfará hasta que entre en los colegios, cuando a los niños les sustituyan la pesada mochila por esta libreta, capaz de almacenar todos los libros y deberes del curso".

Reader y Kindle preparan nuevas versiones

La aparición en noviembre del libro electrónico apadrinado por Amazon, el Kindle, reanimó un invento que hasta entonces contaba por fracasos cada una de sus intentos. Entre ellos, el de Sony, el Reader, que ya acumulaba varios años de experiencia.

Según Amazon, el Kindle es un éxito total, aunque se niega a dar una cifra de ventas e incluso es muy difícil comprarlo. Ahora se anuncia que para Navidad sacará el Kindle 2.0, con formato mayor, más parecido al libro que a la libreta actual. Pero antes que el Kindle, en septiembre Sony contraatacará con otra versión actualizada del Reader, cuyas características, por el momento, se desconocen. Los dos modelos cuestan en torno a 300 dólares y pesan un cuarto de kilo, y el catálogo de libros supera el de cualquier librería familiar.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 31 de julio de 2008

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