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Primer examen al Gobierno

El Gobierno suspende ante la crisis

Nueve de cada diez personas afirman que la economía está en crisis - Dos tercios opinan que el Ejecutivo no sabe hacerle frente, según un sondeo de Metroscopia

Los ciudadanos lo tienen muy claro. Nueve de cada diez españoles afirman que la economía española "está en crisis", pura y simplemente, por más que el presidente del Gobierno calificara ese tema de "opinable" hace sólo dos semanas. La sensación de crisis económica la comparte el 84% de las personas que dicen haber votado al Partido Socialista, mostrando en ese punto una actitud de divorcio respecto a su líder, José Luis Rodríguez Zapatero, que ha jugado durante meses a evitar el uso de esa palabra referida a la economía.

Estos datos aparecen entre los más destacados del sondeo de opinión realizado por la empresa Metroscopia para EL PAÍS, el 9 y el 10 de julio, sobre una muestra de 700 personas representativa de la población electoral española.

Siete de cada diez españoles piensan que será una crisis económica "larga"

Era muy difícil que el Gobierno escapara a las consecuencias de un pesimismo tan arraigado. Para dos de cada tres españoles, el Ejecutivo de Rodríguez Zapatero no sabe hacer frente adecuadamente a la situación actual. Las simpatías políticas matizan la búsqueda de culpables. La idea de que el Gobierno está fallando es casi unánime entre los votantes del PP (92%), mientras que se registra una división de opiniones entre los del Partido Socialista: para un 37% el Gobierno está sabiendo actuar, frente a un 40% que opina lo contrario.

Los efectos de la crisis económica se han instalado profundamente en el ánimo colectivo. Ni más ni menos que el 75% define la situación económica como "mala" o "muy mala", el porcentaje más elevado en las mediciones realizadas desde 1995. Esa opinión la comparte algo más de seis de cada diez votantes socialistas, porcentaje que se acerca a nueve de cada diez entre los del Partido Popular. Y el pesimismo se extiende al futuro: el 53% cree que la situación económica irá a peor, frente a un 31% de personas que estiman que continuará igual. Sólo una de cada diez piensa en una mejora.

La crisis es "importante" para el 73% de la ciudadanía. El 69% (siete de cada diez personas) cree, además, que será "larga". Un resultado explicable tras la acumulación de malas noticias sobre los problemas crediticios, el parón inmobiliario, la escalada brutal de los precios del petróleo, la inflación desbocada, el nerviosismo de las Bolsas y el aumento del paro, sin perspectivas de mejora en ninguno de esos aspectos.

Lo que no resulta tan explicable es la táctica seguida por el Gobierno, que desde la "desaceleración" a las "serias dificultades", ha navegado durante meses en la semántica para evitar el abordaje de la palabra "crisis". Y en todo caso, el resultado ha sido fallido. La opinión de los encuestados se divide sobre si esa táctica respondía a un deseo de no alarmar innecesariamente a la ciudadanía, que es lo que cree el 39%, o si implicaba un intento de ocultar la realidad, como piensa el 44%. También en este punto se observan diferencias políticas, y los votantes del PSOE son más benevolentes.

Pese a la inquietud general, la situación aún no ha hecho mella gravemente en las economías domésticas. Uno de cada dos españoles califica de "muy buena" o "buena" su situación económica familiar, frente a un 24% que se sitúa en el polo opuesto. Las señales de alarma sobre el impacto en las familias empiezan a aparecer, no obstante. confirmando las actitudes de cautela en el momento en que comienzan las vacaciones más importantes del año.

El estado de ánimo en un tiempo usualmente más propicio al optimismo resulta revelador. Así, ya son mayoría (55%) los que dicen que les cuesta más llegar a fin de mes. El 57% considera afectados los gastos de su hogar; el 44%, las compras que pensaba hacer; y el 42%, los gastos en ocio. El 32% está afectado en su hipoteca, lo cual, si bien implica a un sector significativo de la población (y sobre todo a los que tienen entre 35 y 54 años) no tiene efectos negativos tan amplios, ya que muchos españoles carecen de hipoteca.

En definitiva, las consecuencias personales y familiares no reflejan aún un estado de alarma generalizada. Pero los españoles han interiorizado la situación de crisis económica y, en su mayoría, piensan que el Gobierno de Zapatero no le hace frente adecuadamente.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 13 de julio de 2008