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miércoles, 2 de julio de 2008

La economía española se estanca

Solbes afirma que el crecimiento del segundo trimestre es inferior al 0,3% - El vicepresidente descarta "radicalmente" ayudas fiscales por el petróleo

C. PÉREZ Madrid 2 JUL 2008
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El vicepresidente "no contempla" la posibilidad de una recesión. Pero la velocidad de crucero de la economía española es la menor de los últimos 15 años, en una situación de estancamiento por las turbulencias internacionales -crisis financiera y energética- y el ajuste brusco de la construcción. Solbes aventuró que la salida del túnel debería producirse "en la segunda mitad de 2009", para después "volver a alcanzar en 2010 el crecimiento potencial de la economía española, siempre que la economía internacional se recupere".

"La situación es superable", explicó Solbes en Madrid ante más de un centenar de empresarios. Las dos oleadas de medidas de choque propuestas por el Gobierno permitirán "atenuar" algunos de los problemas, pero el ministro no es partidario de un tercer bloque de medidas adicionales, "a no ser que se produzca un deterioro de la situación internacional, algo que ahora no es previsible".

"El impacto de la Eurocopa va a ser positivo sobre el consumo"

Solbes defendió el plan anticrisis del Gobierno. Pero dejó claro que no quiere más "medidas discrecionales" como los 400 euros. Y tampoco contempla la mayoría de las peticiones que recibe como titular de Economía. Requerido ante la posibilidad de abaratar el despido, reducir el impuesto de sociedades e incrementar las emisiones del Estado ante las dificultades de la banca para financiarse, la respuesta fue siempre la misma: "No". "El problema del empleo no es la indemnización por despido. Y tampoco estoy de acuerdo con que todo el ajuste recaiga sobre los trabajadores", dijo. "El impuesto de sociedades está en la media europea y no es el momento de volver a recortarlo, y en cuanto a la financiación, ése no es el papel del Estado", cerró.

Poco amigo de políticas heterodoxas, Solbes tampoco es partidario de propuestas como la del presidente francés, Nicolas Sarkozy, que ha hecho un llamamiento para reducir los impuestos sobre los carburantes para paliar el efecto de la escalada del petróleo. Solbes se declaró "radicalmente en contra" de esa medida. "No tiene sentido. Parte del problema del petróleo es precisamente la baja fiscalidad. Si bajamos los impuestos, aumentará el consumo de petróleo. Y los consumidores deben adaptarse a una realidad de combustibles más caros", destacó.

El vicepresidente dejó un par de razones para el optimismo. Ante el previsible incremento de los tipos de interés que anunciará mañana el BCE, explicó que esa medida permitirá contener la inflación y, paradójicamente, puede ayudar ahora al Euríbor a relajarse. La segunda razón es deportiva. Hay estudios que aventuran que la recuperación de la economía alemana llegó después de que la selección germana brillara en el último Mundial. "El impacto de la Eurocopa va a ser positivo sobre el consumo", dijo Solbes, ante el alborozo del empresariado.

 
 

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