Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

Corbacho quiere endurecer aún más la reagrupación familiar

El ministro exige nuevos requisitos "socioeconómicos" a los inmigrantes

El ministro de Trabajo e Inmigración, Celestino Corbacho, tiene una forma original de anunciar sus planes. "Voy a abrir una reflexión", suele decir. Hace dos meses, esa "reflexión" fue sobre la posibilidad de eliminar la reagrupación de los familiares ascendientes de los inmigrantes. Ayer, el ministro reflexionó un poco más sobre ese asunto: introdujo la posibilidad de que el Gobierno imponga requisitos socioeconómicos más exigentes a los extranjeros que quieren reunirse con su familia en España.

Poco antes de comparecer ante la Comisión de Trabajo e Inmigración del Senado, declaró: "En estos momentos, los conceptos socioeconómicos y laborales que se le piden a la persona que reagrupa a otras son muy débiles", según recoge Europa Press. Y se preguntó si el concepto de reagrupación "debe tener sus propias limitaciones". A saber: "La reagrupación familiar tiene una idea básica, que es potenciar el núcleo familiar y consolidar la estructura de la familia, pero para eso hay una condición sine qua non: que quien reagrupa tenga las condiciones mínimamente adecuadas para garantizar que esa familia no se va a desestructurar, sino todo lo contrario".

Fuentes del Ministerio de Trabajo explican la "reflexión" abierta por Corbacho. El ministro intenta evitar, por ejemplo, que se produzcan casos de reagrupación familiar de varias personas en una habitación alquilada de seis metros cuadrados, como sucede con frecuencia. O que el hecho de que un notario certifique que el inmigrante vive alquilado en determinado piso sea suficiente para avalar una reagrupación, cuando dicho notario no ha visitado la vivienda y desconoce si en ella vive solo el peticionario o la comparte con diez personas más.

Corbacho quiere debatir este asunto en el Congreso: será tema de reflexión para los diputados.

Un avión de la Guardia Civil sobrevolará los cayucos

El despliegue español de patrulleras y helicópteros en las costas de África Occidental cuenta, desde ayer, con un nuevo instrumento: un avión. El ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, presentó el primer aeroplano del instituto armado. Se trata de un CN-235 dotado con instrumentos de detección de alta tecnología, que ha sido fabricado en Sevilla por el consorcio EADS-CASA y ha costado 25 millones de euros. El avión tendrá base en Las Palmas y vigilará el tráfico marítimo en el triángulo atlántico situado entre Nuadibú (Mauritania), Casamance (Senegal) y Praia (Cabo Verde).

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 1 de julio de 2008

Más información