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Zapatero toma la bandera de la abolición de la pena capital

El presidente se implica en la política exterior y la convierte en prioridad

José Luis Rodríguez Zapatero eligió un escenario de lujo, el Museo del Prado, y un presentador de excepción, el ex secretario general de la ONU Kofi Annan, para desgranar ayer, ante un auditorio repleto de diplomáticos españoles y extranjeros, los objetivos de una "política exterior propia de un Gobierno progresista, pero pensada y practicada como una política de Estado", por lo que reiteró su oferta de consenso a la oposición.

"No estamos ante una parálisis de la Unión", asegura tras el 'no' de Irlanda

Como dijo un analista, la mayor novedad de la conferencia -titulada En interés de España: una política exterior comprometida- fue la conferencia en sí: nunca el actual jefe del Gobierno había dedicado de forma monográfica una intervención de tanto calado a este asunto.

Por eso resultó convincente cuando aseguró que la política exterior será "prioritaria para la acción del Gobierno" y que contará además con el "permanente impulso de su presidente". No explicó por qué, pero aseguró que le será más fácil hacerlo en esta legislatura que en la anterior, "a pesar de las dificultades económicas que atravesamos".

Toda la intervención tuvo un marcado acento personal. Más que versar sobre la acción exterior del Gobierno, lo hizo sobre la del presidente del Gobierno. En esta línea, anunció que hará tres viajes por África y otros tres por Asia en esta legislatura y que mantendrá un "alto ritmo" de visitas a América Latina.

La guinda del discurso vino al final, cuando levantó la bandera de la abolición de la pena de muerte, impulsada hasta ahora con escaso éxito por la ONU, y propuso la creación de una comisión internacional que trabaje por una moratoria de las ejecuciones, en el horizonte de 2015, y proscriba la pena capital para menores de edad y discapacitados.

- Unión Europea. En su primera referencia a la derrota del Tratado de Lisboa en el referéndum de Irlanda, expresó su respeto a la opinión de los irlandeses, pero aseguró que ésta "no puede suponer un freno" a los deseos de la mayoría de los países de la UE de avanzar en la integración europea. "No estamos ante una parálisis de la Unión", proclamó, para asegurar que "todavía es posible que avancemos juntos", aunque no explicó cómo, pues resulta "prematuro" hablar de excepciones o diferentes velocidades.

- Estados Unidos. Hizo un guiño a EE UU, del que dijo que tendrá un "papel central" en un orden mundial que debe basarse en un "multilateralismo eficaz". Agregó que el desarrollo de las relaciones transatlánticas será una de las prioridades de la presidencia española de la UE, en el primer semestre de 2010. No por ello dejó de criticar implícitamente a la Administración Bush cuando dijo: "No venceremos al terrorismo internacional abordándolo como una guerra". Sobre la crisis con Irán, señaló que "debe resolverse con firmeza, pero a través del diálogo".

- Ayuda al desarrollo. Reafirmó su compromiso de alcanzar el 0,7% del PIB en ayuda al desarrollo en la legislatura y de situar los llamados Objetivos del Milenio -es decir, la lucha contra la pobreza- como "eje prioritario de la acción del Gobierno".

- Crisis y energía. Calificó la actual crisis como "la primera fractura económica de la globalización" y defendió la necesidad de "adaptar el Estado del bienestar a las nuevas circunstancias, pero sin renunciar a sus objetivos". Anunció que impulsará la creación de una Agencia Internacional de las Energías Renovables y reveló sus conversaciones con el presidente de México o el ministro de Exteriores saudí para garantizar el suministro de petróleo "a precios razonables".

- Inmigración y África. Recordó que España fue pionera en el impulso de una política común europea sobre inmigración, que no existía en 2005, cuando regularizó a 800.000 sin papeles, lo que le valió duras críticas. Anunció un nuevo Plan África y la convocatoria de una reunión regional de alto nivel, que promoverá tras su primer viaje al continente negro, en julio próximo.

- Mediterráneo. España pedirá una "ampliación significativa" de los fondos que dedica la UE a la ribera sur del Mediterráneo para financiar iniciativas concretas acordadas con los jefes de Estado de Francia, Marruecos, Argelia o Egipto. Redoblará esfuerzos para lograr acuerdos de paz en Oriente Próximo y Sáhara.

- Iberoamérica. Anunció reuniones en octubre con los presidentes de los países del Pacto Andino y con los centroamericanos. Prometió impulsar los acuerdos de asociación entre la UE y los bloques regionales latinoamericanos. "La lengua y la cultura [española] son, junto con su Majestad el Rey, nuestros mejores embajadores", subrayó.

- "Diplomacia pública". Propuso la creación de una comisión, presidida por él mismo, con miembros del Gobierno y la sociedad civil (empresa, cultura, medios de comunicación, etc.) para analizar cada año la proyección exterior de España.

- Gibraltar. No aludió al Peñón en los 26 folios de discurso.

La agenda internacional

- Tres giras africanas, otras tres por Asia y un "alto ritmo" de visitas a América Latina.

- Campaña internacional para abolir la pena de muerte o lograr una moratoria de ejecuciones.

- Creación de una comisión de diplomacia pública con miembros del Gobierno y de la sociedad civil.

- Reforzar el vínculo transatlántico UE-Estados Unidos durante la presidencia española de la UE.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 17 de junio de 2008

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