Buscar temas

ArchivoEdición impresa

Acceso a suscriptores »

Accede a EL PAÍS y todos sus suplementos en formato PDF enriquecido

viernes, 30 de mayo de 2008

Unas 150 personas apostatan a la vez en Barcelona

Los promotores recogen firmas todas las tardes en Sants

MAIOL ROGER Barcelona 30 MAY 2008
Enviar Imprimir

"Nuestra asociación quiere ayudar a dar el primer paso. Entre todos debemos poner fin a la jerarquía de las religiones", explicó Sonia Turón, del colectivo Nosaltres Marxem. Jóvenes y mayores, todos querían apostatar: la falta de tiempo, o de ganas, les recluía hasta ayer, cuando muchos dieron el paso: "Me daba pereza apostatar solo, hacer todos los trámites", relató Josep Domínguez. Bautizado cuando nació, hace 32 años, Domínguez sólo ha pisado la iglesia "en bodas, bautizos y comuniones". "Ya era hora de borrarme", reconoció.

"Hace años que quería apostatar, pero sola no podía, no sabía lo que debía hacer", comentó Gemma Alonso, que celebraba sus 65 años apostatando. "Cuando tenía 12 años una monja me castigó con no comulgar. Poco a poco fui madurando y vi que mi dios es la ciencia", aseguró. Todos tenían clara su acción, hasta los más jóvenes: "No estoy de acuerdo con la iglesia, con su actitud y lo que hace en conjunto. Estoy harto de que los obispos se beneficien de dinero público", clamó un joven de 22 años, que prefirió mantenerse en el anonimato. "Mi abuela es bastante devota y prefiero que no se entere", se excusó.

La campaña de apostasía no acabó ayer: Nosaltres Marxem continuará todas las tardes registrando más apóstatas en el Centro Abierto de Sants. Sólo es necesario rellenar un formulario y entregar una fotocopia del DNI. "Nosotros facilitamos el trámite. Lo registraremos en el episcopado y enviaremos una copia del formulario sellado a todos los que hayan apostatado", explicó Turón. El día 12 de junio la asociación entregará las actas al episcopado, que tendrá 15 días para darles de baja en el registro.

La apostasía se celebró con fiesta y sorna: los presentes brindaron con vino de misa y comieron obleas y pets de monja (pellizcos de monja). Gemma Alonso lo celebraba: "¡Es la última, la de despedida!".

 
 

Webs de PRISA

cerrar ventana