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Reportaje:

La ironía toma Montehermoso

El centro cultural vitoriano reflexiona sobre las relaciones entre el arte actual y el capitalismo posindustrial

El sótano del Centro Cultural Montehermoso en Vitoria, en el antiguo depósito de aguas de la ciudad, ha sido conquistado por la obra Conatus: a forest, un bosque coralino y laberíntico formado por tubos de cartón, ideado por Boris Achour. Es una de las ocho obras individuales seleccionadas en la convocatoria Arte e Investigación 2007, cuya muestra fue inaugurada ayer y que permanecerá abierta hasta el 31 de agosto. En los distintos espacios del recinto se exponen los demás trabajos de esta reflexión colectiva sobre las relaciones entre arte contemporáneo y capitalismo posindustrial. Este intenso abanico de obras reivindica, desde la ironía, el juego y la creación, una profunda reflexión sobre la sociedad contemporánea.

Un artista cuenta como contrató a un actor para que le reemplazase

Miguel Ángel Rebollo (Madrid, 1970) relata el día a día de una suplantación. El artista consiguió una estancia en la prestigiosa Casa de Velázquez en Madrid, vinculada al ministerio francés de Educación. Y encargó a un actor que ocupara su lugar: la muestra recoge el diario de aquella experiencia, que cuestiona el papel del artista y la actitud de las instituciones que le promocionan.

Llama la atención la referencia en dos de los trabajos expuestos a clásicos de la literatura política. Adrià Julià (Barcelona, 1974) recurre a las ideas utópicas del filósofo francés Charles Fourier y su modelo utópico de sociedad, el falansterio, para reivindicar su ideal de organización urbana. Amalia Pica (Argentina, 1978) se apoya en el Robinson Crusoe de Daniel Defoe para trasladar la soledad del náufrago a un estadio deportivo.

Completan la nómina de Arte e Investigación Amaya González, Loreto Martínez Troncoso, Tere Recarens y Miren Arenzana. Esta última propone un objeto híbrido entre escultura y juguete, un módulo de luz y color que apenas supera a una piña en tamaño con ventosas en los laterales, que está a disposición de los visitantes para que repartan sus varios ejemplares por el centro.

La exposición incluye también la obra colectiva Terms of use ("Condiciones de uso"), en la cual su comisaria, Lisa Rosendahl (Suecia, 1974), contó con la participación de 13 creadores europeos y americanos. Todos trabajaron con instrumentos que podrían servir como alegato en favor del mercantilismo o que podían convertirse en aportaciones críticas al capitalismo posindustrial.

Entre los participantes figura el español Santiago Sierra (Madrid, 1966), quien aportó un vídeo que muestra a un mendigo en Inglaterra diciendo lo siguiente: "Me han pagado cinco libras por decir una frase que va a crear unos beneficios de 72.000 libras". En la exposición prevalece la ironía, la contundencia de los mensajes y su capacidad de seducir. "Se cuestionan instituciones culturales contemporáneas, como la libertad de expresión, la propiedad intelectual o el valor del trabajo inmaterial", resumió Rosendahl, horas antes de la inauguración de la muestra.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 24 de mayo de 2008