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Reportaje:

El ojo clínico del Villarreal

El subcampeón de Liga, sin director deportivo, basa sus fichajes en una estructura piramidal

Una población de 51.000 habitantes y un presupuesto de 63 millones, el séptimo de España, han acunado al subcampeón de Liga. Cada año, el Villarreal sube un peldaño y ya no le extraña a nadie. Sin embargo, cómo lo hace sigue siendo algo milagroso. "No tenemos derecho a equivocarnos", recita su consejero delegado, José Manuel Llaneza, para explicar el alto índice de aciertos en los fichajes.

Pero, ¿cómo ficha el Villarreal? La primera sorpresa es que carece de director deportivo, esa figura tan en boga en los clubes españoles. Su organigrama piramidal empieza con la base de los ojeadores de toda la vida: dos a pie de campo (Antonio Cordón y Pepe Castro) y uno por televisión (Paquito, el ex medio y técnico del Valencia). Éstos proponen un jugador al siguiente escalafón, Llaneza y Fernando Roig hijo, que se encargan de conocerlo personalmente y de ver la viabilidad de contratarlo. En el pico de la pirámide, el entrenador, Manuel Pellegrini, y el presidente, Fernando Roig, para dar el visto bueno. Jesús Martínez, ex defensa del Valencia y representante de Pellegrini, les aconseja sobre el mercado argentino.

Al jugador le explican qué es el Villarreal y qué esperan de él. Tiene la obligación de acudir a los actos sociales que le reclamen. Pirès, por ejemplo, se atrevió a dar una clase de francés en un colegio de la localidad. Deben participar también en las tertulias que, cada lunes, organiza el presidente Roig en los pueblos de la provincia para captar seguidores. A cambio, el futbolista sabe que va a cobrar mensualmente y no a plazos como en la mayoría de los clubes. Llega a un equipo con poca presión mediática, un fútbol exquisito y una gran proyección. El estadio de El Madrigal pasará en verano de 21.700 a 25.000 localidades. Es un club en permanente crecimiento. Llaneza, que lleva 14 años en la entidad, 11 de ellos con Roig, analiza algunos de los fichajes de los últimos años.

- Pellegrini. "Benito Floro dejó el banquillo en febrero de 2004, Paquito se puso de técnico provisional y nos enteramos de que Pellegrini acababa con el River Plate. Nos gustaba cómo jugaba tanto el River como su anterior equipo, el San Lorenzo. También valoramos sus declaraciones comedidas".

- Rossi y Nihat. El Villarreal pagó 10 millones al Manchester por Rossi, delantero italo-estadounidense de 20 años. "Nos dijeron que estábamos locos por creer que podía suplir a Forlán. Ha crecido más deprisa de lo que pensábamos. Nos lo presentaron nuestros ojeadores y vimos que asumía la responsabilidad en el Parma para salir del descenso. Nihat estaba peor de la rodilla de lo que pensábamos, se tuvo que operar otra vez, pero, al final, tenía tantas ganas de demostrar lo que vale que ha marcado 18 goles. Es la alegría del vestuario".

- Forlán. "Lo habíamos visto muy joven en Independiente. En el Manchester salía muy poco, marcaba y volvía al banquillo. Aquí fue Bota de Oro. Lo vendimos en el momento justo [por 24 millones al Atlético; lo habían comprado por tres]".

- Los jóvenes centrales uruguayos. "A Martín Cáceres

[cedido este curso al Recre] ya lo seguíamos en los torneos sub 20. Pagamos 1,5 millones. Tiene mucho carácter y puede jugar en cualquiera de los cuatro puestos de la defensa. Pero cuando Ayala pegó la espantada

[se fue al Zaragoza sin debutar con el Villarreal, donde había llegado gratis del Valencia], nuestros ojeadores nos hablaron de otro central joven internacional de Uruguay: Godín

[que costó tres millones]. Es un fenómeno".

- Diego López. "¿Demasiado dinero por un portero que no jugaba

[seis millones al Real Madrid]? Tiene unas cualidades impresionantes y sólo le hacían falta 15 partidos seguidos para triunfar".

- Senna. "Fui a Brasil a por Somalia, un delantero del São Caetano, pero vi a un tipo que llevaba al equipo adelante, lo hacía todo bien y quedaba libre. Llamé al presidente y le dije: 'He visto al nuevo Mauro Silva".

- Pirès. "Nos dijeron que quedaba libre en el Arsenal. Corríamos el peligro de que, con su edad [32 años cuando llegó en 2006], viniera a tomar el sol. Pero es un tipo que disfruta del fútbol y está implicadísimo. Un ejemplo".

- Eguren. "Una gran sorpresa. Fue una promesa uruguaya que desapareció en los países nórdicos y que hizo en diciembre un sacrificio económico para venir. Nos lo recomendó Rubén Cousillas [segundo de Pellegrini]".

- Capdevila. "Llegó libre del Depor. Era un bingo seguro. Sin posibilidad de error". ¿Y otro lateral izquierdo: José Enrique, procedente del Valencia? "Lo vendimos muy bien al Newcastle".

- La cantera. "El juvenil ha perdido la final de Copa de Campeones ante el Espanyol. Y se han consolidado Cazorla, Bruno, Marquitos y Jonathan, que ha marcado 11 goles en el Ferrol".

- Los fiascos. "El lateral holandés Kromkamp no se adaptó. Palermo nos colocó en el mapa, aunque no rindió lo esperado. Mavuba triunfa en el Lille , pero no encajaba en el perfil de Pellegrini. Y la salida de Riquelme, con quien fuimos semifinalistas de la Champions, fue la más difícil porque sólo quería irse al Boca. Perdimos dinero, pero demostramos que nadie está por encima del club".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 22 de mayo de 2008