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Desde el Pacífico

¿Por qué no somos dueños de nuestros datos en red?

La portabilidad de los datos entre redes sociales alimenta apasionadas discusiones entre empresas y abonados

MUCHOS QUEREMOS estar conectados a varias redes sociales porque tenemos amigos y familiares en varias: LinkedIn, Xing, Bebo, Hi5, MySpace, Facebook... Lo que nos obliga a establecer varios perfiles sin tener la posibilidad de conectar con toda "nuestra gente". Conscientes del problema y del mal humor creciente entre sus abonados, MySpace, Facebook y Google pretenden garantizar la portabilidad de los datos. Es decir, que los datos de un sitio sirvan en otro.

Una de las mejores explicaciones técnicas está en 25HoursADay.com, blog de Dare Obasanjo, empleado de Microsoft. En realidad, Facebook Connect permite que sus abonados asocien sus datos con una cuenta en otro sitio. MySpace Data Availability está apenas empezando a proveer la tecnología que permitiría hacerlo y Google Connect deja que sus clientes recojan sus datos en varios sitios y los junten en una sola cuenta que puede estar donde ellos quieran.

El Data Portability Project aboga por que el internauta sea el dueño de sus datos en la Red, y que le sirvan para moverse por cualquiera de las página sociales.

Para entender lo que está en juego conviene consultar 'Por qué la Generación Y va a cambiar la 'web', en Read/Write Web de Sarah Perez.

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La negativa de Facebook a dejar operar el sistema de Google ha desencadenado una tempestad que alimenta apasionadas discusiones en la blogalaxia. Una versión oral particularmente "dinámica" se encuentra en un podcast de Gillmor Gang al que pertenecen blogueros destacados. La pasión se entiende gracias a la explicación de Nick O"Neill en SocialTimes.com: "La verdadera portabilidad de los datos mata a las redes sociales". Si Facebook (o cualquier otro) dejara que uno exportara todos sus contactos se volvería algo como "una plataforma de comunicación bien diseñada", pero nada más.

En Publishing 2.0 Scott Karp explica que los abonados pueden leer sus datos almacenados en los servidores, pero que "no pueden usar las carpetas, ni descargarlas a sus computadoras" por una sencilla razón: "Para vender anuncios, Facebook y similares necesitan que los abonados

sigan usando sus datos. Si los pueden llevar a otros sitios, empezarán a utilizar otra aplicación".

Conclusión del bloguero Robert Scoble: "El gráfico social -la representación de sus relaciones en una red social- dice mucho de usted. Facebook no quiere que lo mueva fácilmente a otra parte. Traducción: hay miles de millones de dólares en juego".

¿Se cierra la discusión? No necesariamente. Karp estima que "si Facebook y similares quieren tener un negocio viable, deben conservar a sus abonados porque tienen las mejores aplicaciones y no porque éstos no tienen elección". El Data Portability Project (DataPortability.org) aboga precisamente para los internautas sean los dueños de sus datos en red, aunque avanza despacio. Lo delicado del problema es que ambas actitudes llevan a concepciones diferentes de los negocios vinculadas a diferencias generacionales. Dan Farber explica en su blog Outside the Lines que "Facebook, Google y MySpace forman parte de la generación web alimentada por jóvenes que aprecian la apertura y quieren que los usuarios tengan el control de sus datos".

Para entender lo que está en juego conviene consultar Por qué la generación Y va a cambiar la web, en Read/Write Web de Sarah Perez.

La Gen Y, la generación más numerosa desde la de los Baby Boomers, que comprende los nacidos entre 1982 y 1997, constituye "la más activa digitalmente hasta ahora ya que nació conectada".

Una generación para la cual la televisión no es lo más importante, ni el trabajo es la totalidad de su mundo; que tiene conciencia social (lee las noticias, pero no en los periódicos) y da más valor a lo que dicen sus amigos que a la recomendación publicitaria. La mitad ha utilizado alguna red social. Al hacerlo temprano ha tenido que aprender a cuidarse (de manera insuficiente todavía) de lo que pone en Red y ve con cierta desconfianza cuando los jefes quieren ser sus "amigos". Cuando llega al mundo laboral exige encontrar las herramientas que ya usa en la Red y obliga a las empresas a utilizar nuevas formas de mercadotencia porque "conocen el uso de los medios y saben que se les quiere vender cosas".

Resumiendo, en el mundo de las redes sociales... "pero lo quieren controlar" ellos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 22 de mayo de 2008