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Las dos ruedas, una asignatura pendiente

El parque de motos aumentó un 43% entre 2003 y 2007, y el número de víctimas mortales se disparó un 84%

El parque de motos aumentó en España un 43% entre 2003 y 2007. Mientras que las muertes de motoristas se ha disparado un 84%. Una tendencia que contrasta con el descenso del 32% del resto de vehículos. Hace cinco años, morían 152 personas por cada millón de motos matriculadas. En 2007, la proporción subió a 180.

Una empresa catalana presentó esta semana el primer casco de moto con 'airbag'

El fin de semana se salda con otros seis moteros muertos, tres en un mismo siniestro

La alarma saltó el verano pasado. Tráfico encabezaba un informe en noviembre con el siguiente enunciado: "La DGT está preocupada por el alarmante aumento de la siniestralidad en las motocicletas". No era para menos. Las cifras globales de mortalidad en carretera descendían por cuarto año consecutivo, pero ocultaban una realidad: las muertes de motoristas estaban creciendo en los primeros meses del año un 53%.

En diciembre, el Ministerio del Interior consensuó con el sector un plan cuatrienal en el que se incluían 19 medidas urgentes para 2008. Entre ellas, la inversión de 30 millones para cofinanciar con las diputaciones la instalación de guardacarriles. Sin embargo, el grueso del plan aún no ha pasado de proyecto.

Una de las reformas más importantes consiste en endurecer los requisitos para conducir estos vehículos, la incorporación gradual a las grandes cilindradas, exámenes en carretera y la creación de un nuevo permiso, el A2, que faculte a los mayores de 18 años para conducir motos de hasta 400cc. Una licencia intermedia entre el actual A1, necesario para circular con máquinas de hasta 125cc, y el A, que no tiene límite de potencia. Estas medidas aún no tienen fecha, aunque Tráfico ya descarta que se puedan poner en marcha este año.

La temporada más negra para el colectivo comienza ahora, cuando los días se tornan cálidos pero aún refresca. Los dos primeros fines de semana de abril se convirtieron para los motoristas en los más trágicos del año. Hasta tal punto que casi la mitad de los muertos en carretera eran moteros: 16 de 38 (véase gráfico). En lo que va de año, han muerto 88 (sumando los seis fallecidos este fin de semana, tres de ellos en una colisión entre cuatro motos en Asturias), y Tráfico acaba de lanzar una campaña con el eslogan: Si pensamos en las motos todo irá sobre ruedas. Con ella pretende que automovilista y motoristas se esfuercen por convivir en las calzadas. El riesgo de morir en accidente de tráfico a bordo de una moto es 17 veces mayor que en turismo.

El perfil del siniestro mortal con este tipo de vehículo está bien definido: moto con menos de tres años y más de 500 centímetros cúbicos, que circula en fin de semana por una vía de doble sentido. También la del conductor: varón, con más de dos años de carné y una edad entre 26 y 45 años. Según las estadísticas, la velocidad aparece como factor fundamental en casi la mitad de los siniestros mortales.

Uno de cada tres heridos en accidente de tráfico que ingresa en el Hospital de Parapléjicos de Toledo es motorista. Evitar esas lesiones es el objetivo del primer casco con airbag que se presentó hace unos días y que se venderá desde mayo por 829 euros.

La explicación del incremento de la mortalidad de motoristas responde a varias circunstancias, además de al aumento del número de motos. Miguel María Muñoz, director del Instituto Mapfre de Seguridad Vial, considera que haber permitido la conducción de motocicletas de hasta 125cc con el carné de coche es "una puerta que nunca debió abrirse". Esto -explica- ha hecho que personas "que han descubierto este mundo a través del escúter se pasen a la gran cilindrada, que exige una adaptación y una técnica de conducción específica, de la que carecen". Los expertos también atribuyen su parte de responsabilidad a la figura del conductor ocasional.

La Asociación Mutua Motera despliega un catálogo de razones para explicar la situación: "El crecimiento del parque, la buena climatología, los guardarraíles, la falta de formación adecuada, la moda de carreras profesionales, la bonanza económica de años anteriores, el colapso circulatorio que fomenta las motos". Su presidente, Juan Manuel Reyes, subraya que hay una falta de empatía entre el conductor de moto y coche. "O todos somos conscientes que hay un problema, o no podremos solventarlo".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 28 de abril de 2008