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Entrevista:ROGER MAS | Cantautor

"La espiritualidad no tiene por qué ser religiosa"

Roger Mas ha dado un paso más en su carrera. Se titula Cançons tel·lúriques y es una obra que por una parte recoge poemas de Jacint Verdaguer y por otra ofrece una serie de adaptaciones de canciones populares vinculadas a las fiestas de Solsona y de Berga. Disco fuertemente enraizado en tradiciones y en la cultura popular, marca un cambio en la carrera de Mas después de editar un disco tan pop como Mística doméstica.

Pregunta. Sus dos últimos trabajos son muy diferentes entre sí. ¿A qué tipo de aspiraciones responde cada uno?

Respuesta. Mística doméstica es un disco pop, hacia fuera, mientras que Cançons tel·lúriques es un disco hacia dentro. El primero representó un esfuerzo muy importante de composición, de intentar adaptar las canciones a la métrica y estructura del pop. En cambio, en directo era un repertorio fácil de interpretar. Respecto a las canciones del último trabajo, puedo decir que han sido más fáciles de componer, tal vez porque parten de formas musicales que siento muy próximas, pero curiosamente es un disco muy exigente a la hora de presentarlo sobre un escenario.

En 'Cançons tel·lúriques" musica textos de Verdaguer y se inspira en lo popular

P. No le había interesado Verdaguer hasta que lo musicó por encargo de la revista Enderrock.

R. No lo había leído. Tenía una idea equivocada sobre él que cambió al leerlo. Obras como Al cel forman parte de la mejor poesía que se puede escribir.

P. ¿Qué le atrae de Verdaguer?

R. Lo que me interesa es el soñador, el hombre, la persona sensible, sus sentimientos. Es cierto que cuando Verdaguer se iba por paisajes maravillosos y mares llenos de ninfas llegaba el cura, la Iglesia, y le daba un garrotazo en el cogote y entonces aparecía Jesúa o la eucaristía. Por eso en tres poemas (Preludi, Anem y Plus ultra) he cortado el final, que es donde Verdaguer hacía aparecer su dimensión más religiosa para contrarrestar la belleza, que se podía confundir con el pecado. Por otra parte, Verdaguer es un poeta extraordinario que tenía el mérito de escribir como un maestro sirviéndose de un lenguaje llano que el pueblo entendía. Ahora parece rebuscado, pero es porque estamos hablando de un vocabulario del siglo XIX. La gente no entendía a Carner o Espriu, pero sí a Verdaguer. Los poemas de Verdaguer tienen su propia música, tienen un caminar, un ambiente y un aire que ya es musical.

P. ¿Es un disco religioso?

R. En absoluto. Es un disco místico, pero la mística no tiene por qué ser religiosa. La mística es una forma de espiritualidad, y la espiritualidad tampoco tiene por qué ser religiosa. Yo no soy religioso, pero creo que tengo una dimensión espiritual. La Iglesia católica es una especie de multinacional y no existe nada menos espiritual que una empresa.

P. Posiblemente éste sea el disco más local que ha hecho. Se atreve a arreglar canciones populares.

R. Es verdad en un sentido, ya que, efectivamente, busco mis raíces, que por cierto no forman parte del pasado, sino de mi presente, ya que aún me emocionan las fiestas populares. Es local también porque dedico una canción a la Mare de Déu del Claustre de Solsona, una talla bellísima que yo sitúo en la tradición de la fertilidad, de la feminidad. Pero también es un disco muy internacional, abierto, buscando el apoyo de músicas ajenas a la tradición europea.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 27 de abril de 2008