Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra
La lucha contra ETA

¿De quién es el dinero que posee la Fundación Koipa?

La fiscalía estudia acusar a Elosua de blanqueo de capitales y delito fiscal

¿De quién son los tres millones de euros que Joseba Elosua y su esposa ocultan en cuentas suizas? Después de casi dos años de investigación policial y judicial secreta no se ha podido acreditar que el dueño del bar Faisán financiara a ETA con estos fondos ocultos en paraísos fiscales, según aseguran fuentes próximas al caso, que instruye el juez Baltasar Garzón.

Los investigadores no han podido probar que se haya financiado a ETA

Los fondos hallados pueden proceder de comisiones del recaudador etarra

La Fiscalía de la Audiencia Nacional, representada en este asunto por Dolores Delgado, estudia acusar al presunto recaudador etarra de blanqueo de capitales, lo que implica que su origen es ilícito, y de delito fiscal, un tipo penal que ni Suiza ni el principado de Liechtenstein contemplan en sus leyes, según señalan fuentes jurídicas conocedoras del caso

La pieza judicial sobre las enigmáticas cuentas suizas continúa secreta y está separada de la causa que se sigue contra Elosua y otros presuntos miembros de ETA por la red de extorsión contra empresarios vascos que tenía en la terraza y la barra del bar El Faisán de Behobia (Irún) su centro de operaciones.

Durante el inicio de la investigación impulsada en un principio por el juez Fernando Grande-Marlaska, que entonces sustituía a Garzón en el juzgado, se siguieron dos vías posibles para aclarar el misterio del dinero suizo: que fuera de ETA o que fuera el botín de Elosua obtenido por el cobro de comisiones a los empresarios extorsionados por la organización terrorista a la que presuntamente servía como recaudador. La policía tiene constancia de que algunos intermediarios entre ETA y los industriales amenazados cobran por sus siniestros servicios. ¿Era Elosua uno de ellos?

La detención de Elosua el 20 de junio de 2006, en plena tregua de ETA, trascendió en Liechtenstein y fue el despacho de Vaduz Schreiber & Zindel, fiduciario de la fundación y con vínculos en España, quien alertó a los hombres de René Bruelhart, responsable de la Financial Intelligence Unit (organismo que persigue el blanqueo de dinero) del principado sobre la extraña presencia de un presunto etarra como principal beneficiario de la fundación Koipa.

Según el relato de Robert Wallner, fiscal jefe de Liechtenstein, el 3 de agosto de 2006 la citada unidad de lucha contra el crimen le transmitió la información y acto seguido inició una investigación judicial contra Joseba Elosua. "A través de la cuenta de dicha fundación se realizaron pagos sospechosos", sostiene Wallner. La investigación judicial terminó en Liechtenstein a finales de 2006, y en enero de 2007 se pidió a España que asumiera la persecución penal del sospechoso. La Fiscalía de la Audiencia Nacional había reclamado a Suiza y a Liechtenstein el embargo de las cuentas y el bloqueo de la fundación poco después de descubrir su existencia. El pasado octubre, Cándido Conde-Pumpido, fiscal general del Estado, agradeció a Wallner, su homólogo en Vaduz, la cooperación en el caso.

Hasta que concluya el juicio en España, tanto Suiza como Liechtenstein han suspendido los procedimientos abiertos en los dos paraísos fiscales por blanqueo de capitales contra Joseba Elosua.

La investigación judicial destapó que Elosua recibió una llamada poco antes de la redada policial contra la red de extorsión en la que se le alertaba de que sería detenido si pisaba suelo francés. Garzón investiga si el aviso se hizo desde el teléfono de un miembro de las Fuerzas de Seguridad del Estado. Elosua se encuentra en libertad provisional porque padece una enfermedad grave.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 21 de abril de 2008