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lunes, 21 de abril de 2008

300 personas piden respeto a las víctimas del franquismo en Valencia

Reclaman a Barberá que proteja las fosas comunes y no las ocupe con nichos

MARÍA FABRA Valencia 21 ABR 2008
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Frente a una cochambrosa parcela, rodeada por una no menos roñosa valla, miembros del Fórum per la Memòria del País Valencià, de Acció Cultural y de Esquerra Unida, así como familiares de represaliados, fueron colocando flores con los nombres y edades de miles de personas que yacen bajo esa tierra sobre la que el ayuntamiento pretende levantar los cimientos de nuevos nichos. Josefa Miralles Vicente, 11 años; Rafael Miró, 59 años; hombre desconocido, apodado El Rubio, fueron algunos de los nombres que sonaron, como una forma de particularizar el homenaje a quienes fueron "condenados por el régimen dictatorial, enviados a prisión, apaleados o que murieron de frío, hambre o sed y de enfermedades", tal como señaló la portavoz de los colectivos organizadores. "No se trata sólo de un acto de homenaje sino también de denuncia", añadió, e hizo referencia a la actitud adoptada por el Ayuntamiento de Valencia que "no sólo no protege espontáneamente las fosas sino que recurrió la sentencia que las protegía". De esta manera, hacía referencia al fallo del Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana que, en noviembre de 2007, apoyó al ayuntamiento al aceptar un recurso contra la paralización de las obras y el respaldo a la asociación Fòrum per la Memòria Històrica del País Valencià sobre la necesidad de investigar los restos antes de ejecutar la ampliación del cementerio. "Nos han obligado a recurrir al Constitucional para legitimar la defensa de nuestros antepasados y de quienes pelearon por la libertad", señaló la portavoz. Y volvió a reclamar la preservación del espacio y la instalación de un monolito en recuerdo a unas víctimas que "quieren condenar al olvido y a la injusticia". Después de que la comitiva cívica, a ritmo del Mater mea de Ricardo Dorado, se cruzara con las loas de la misa que se celebraba en la capilla del cementerio, la iglesia fue también objeto de crítica porque "hablan de cerrar heridas pero practican el nacionalcatolicismo y malgastan fondos".

El Ayuntamiento y la Iglesia, foco de críticas de los familiares

Tras la Muixeranga y el Himno de Riego, la fosa no dejó de parecer un descampado, aunque lleno de flores.

 
 

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