El euro fuerte sólo compensa la mitad del alza del crudo
El petróleo y la moneda europea marcan nuevos máximos
El euro y el petróleo marcaron ayer nuevos máximos históricos de la mano. La moneda europea rozó los 1,60 dólares, mientras que el barril de crudo Brent, de referencia en Europa, se acercó a los 113.
En noviembre de 2002 fue la última vez que un barril de petróleo costaba en dólares y en euros lo mismo. Desde entonces, la fortaleza del euro frente al dólar ha venido abaratando la factura petrolífera de los países que tienen el euro como moneda, pero no lo suficiente. El precio del petróleo en euros se ha multiplicado por siete desde enero de 1999, fecha de nacimiento de la moneda única. Sólo en el último año, el crudo se ha encarecido un 41%.
Los precios de ésta y otras materias primas se trasladan cada vez con más fuerza al consumidor. La inflación de la zona euro ha alcanzado en marzo su máximo desde que se mide de forma armonizada (1997). El índice de precios de consumo se sitúa ya en el 3,6% interanual, una cifra aún peor que la avanzada el último día de marzo, según confirmó ayer Eurostat, la oficina estadística comunitaria.
El repunte, del que también son responsables los alimentos, aumentará la resistencia del Banco Central Europeo (BCE) a bajar los tipos de interés, anclados en el 4%. Ante la disyuntiva de fomentar el crecimiento o contener la inflación, la autoridad monetaria elige esta última opción al dejar intactos los tipos. "Los precios no están fuera de control, pero este nivel es intolerable y el BCE lo combatirá", vaticinó Otmar Issing, antiguo economista jefe de la autoridad monetaria, en una entrevista a Bloomberg Televisión.
Los excesos inflacionistas no se limitan a Europa. En Estados Unidos, los precios de consumo han crecido un 0,3% mensual en marzo. La evolución anual se mantiene en el 4%, un nivel superior al europeo. A pesar de ello, la autoridad monetaria está rebajando tipos con el argumento de que el enfriamiento económico que intenta evitar acabará por controlar la inflación. La carrera alcista del petróleo no dibuja un futuro esperanzador en los próximos meses.