Buscar temas

ArchivoEdición impresa

Acceso a suscriptores »

Accede a EL PAÍS y todos sus suplementos en formato PDF enriquecido

jueves, 3 de abril de 2008

Un marroquí estafado y sin piso

Un hombre acusa a un bufete de abogados de hacerle creer que le concedía un préstamo de 40.000 euros, cuando en realidad firmó la venta de su vivienda

PERE RÍOS Barcelona 3 ABR 2008
Enviar Imprimir

Ahora se ha sabido que en aquel contrato figura una cláusula insólita, por la cual renunciaba a todas las acciones civiles derivadas de la venta y, "por especialísimos motivos de urgencia", la compradora renunciaba a la información del Registro de la Propiedad.

Cuando el marroquí descubrió los hechos, acudió al despacho de abogados del Col·lectiu Ronda y ahora se ha querellado por estafa contra Jordi Río Puigjermanal y contra Ana Maria Puigjermanal Ferrer, administradora única de Rol Byu Home, SL, la nueva propietaria de la vivienda, que comparte domicilio social con el bufete de abogados.

Ninguna de esas dos personas quiso hablar ayer de la acusación del marroquí. Estíbaliz Cerrillo, la abogada de ambos, explicó que no tenía constancia de la querella, que fue presentada el pasado 27 de febrero y que investigará el Juzgado de Instrucción número 2 de Barcelona. Al mismo tiempo, la nueva sociedad propietaria de la vivienda ha hecho servir el contrato de compraventa, un año después, y ha presentado una demanda de desahucio contra el marroquí. El juicio está previsto para hoy en el Juzgado de Primera Instancia número 20 de Bareclona. Maties Gríful, el abogado de Mouhssin, pedirá la suspensión por haber un proceso penal de por medio. "Es una medida dilatoria habitual para ganar tiempo", explicó la abogada Cerrillo.

Un juzgado de Barcelona verá hoy el juicio para desahuciarlo

Mientras tanto, Mouhssin lo tiene claro. "De aquí no me van a sacar vivo. Esto es todo lo que tengo. Mi hermano y mi hermana, que viven conmigo, piensan igual". Fue a parar a ese bufete tras leer un anuncio en un diario gratuito y por desesperación. "Como era marroquí y estaba en paro, los bancos me negaron una ampliación de la hipoteca, que es lo único que pedía".

En la querella se solicita que declare ante el juez el notario Cillero Raposo, que intervino en la firma de lo que en realidad fue la venta de la vivienda. El marroquí asegura que no le advirtió de ese matiz. Ahora se ha sabido, además, que el precio de venta escriturado es de 150.000 euros, cuando la casa fue tasada en 192.323 euros. El despacho de abogados aún no le ha devuelto la escritura de la casa que le exigieron para firmar lo que debía ser un préstamo personal.

 
 

Webs de PRISA

cerrar ventana