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EE UU da a la Reserva Federal máximos poderes en el control del sector financiero

La reforma llega siete meses después del estallido de la crisis inmobiliaria

Nada volverá a ser como antes de las turbulencias financieras. La Administración que preside George W. Bush propuso ayer el mayor cambio regulatorio desde la Gran Depresión, para dotar a los mercados financieros de Estados Unidos de una estructura que les permita lidiar con futuras crisis. La Reserva Federal (Fed) sale ganando: el banco central estadounidense contará con nuevos poderes para velar por la estabilidad del sistema.

El secretario del Tesoro, Henry Paulson, explicó que el plan ya se estaba diseñando antes del estallido de la crisis en el mercado de crédito. El objetivo es "modernizar" la estructura puesta en pie por Franklin Roosevelt hace más de ocho décadas, tras el crash de 1929. Con ello se pretende alterar de forma significativa el terreno de juego donde se comercializan las acciones, los fondos de inversión y los derivados financieros, simplificando al máximo el sistema regulador.

Estados Unidos ha liderado en los últimos años la tendencia hacia la autorregulación de los mercados. Paulson se encargó de subrayar que las medidas anunciadas no buscan corregir esos excesos. La respuesta a la crisis actual "no es más regulación", aseguró.

Se trata, en síntesis, de un proceso de reforma a largo plazo que terminará colocando a la Fed a la cabeza del sistema financiero en EE UU. "Teniendo en cuenta su tradicional papel de promotora de la estabilidad macroeconómica, la Reserva Federal es la opción natural para la importante tarea de regulación de la estabilidad de los mercados", según Paulson.

El proyecto plantea la fusión del regulador de los mercados bursátiles -la Security and Exchange Commission (SEC)- con el de los mercados de derivados de Chicago y Nueva York. Su misión será regular y supervisar la conducta del negocio financiero para garantizar la protección de los consumidores e inversores ante los distintos productos. A esta nueva agencia se le sumará otra que supervisará todos los depósitos de las instituciones financieras, para asegurar la salud y seguridad de los bancos.

Y en la cúspide del sistema se colocará una Fed con más poderío, que como tercera agencia irá más allá de las decisiones de política monetaria y de la supervisión de la banca comercial. Tendrá como misión garantizar la estabilidad de todo el mercado financiero. Para ello tendrá más capacidad para recopilar información y examinar las cuentas de las entidades, incluida la banca de inversión.

La Casa Blanca quiere que el trabajo de la Fed vaya más allá de la mera subida o bajada de los tipos de interés, o de las inyecciones de dinero líquido. Además, podrá participar en la elaboración de nuevas normas y tomar acciones para corregir conductas que puedan amenazar al conjunto del sistema.

Paulson aseguró que estas ideas que recomienda ahora podrían haber ayudado a reducir los riesgos derivados de la crisis financiera. La iniciativa llega acompañada de un intenso debate en Wall Street y Washington, lo que induce a pensar que el plan y sus recomendaciones serán objeto de modificaciones. En el parqué neoyorquino, al igual que entre las filas republicanas, se oponen a que se imponga una regulación excesiva.

Paulson precisó que se trata de conseguir un sistema más "efectivo" y "flexible", que se adapte mejor a los cambios. "Una vez que pase este periodo de tensión en el mercado, necesitamos iniciar los trabajos de modernización y reforma de la estructura", remachó. Entre tanto, y en plena contracción del sector inmobiliario, ayer anunció su renuncia el secretario de Vivienda, Alphonso Jackson, por presunto favoritismo a algunos contratistas.

* Este articulo apareció en la edición impresa del Martes, 1 de abril de 2008