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Un mercante de vela contra el cambio climático

El 'Beluga Skysail' reduce en un 20% la emisión de CO 2

Los buques mercantes a vela vuelven a surcar los océanos. El Beluga Skysail, un prototipo experimental construido por la naviera alemana Beluga, zarpa hoy desde el puerto de Avilés hacia Fairles Hills (EE UU) con un cargamento de 2.200 toneladas de torres eólicas fabricadas en la localidad asturiana. Es el primer y por ahora único buque de este porte que, además de la tracción a motor, se auxilia en alta mar con una gran vela a proa, a modo de cometa, para aprovechar los vientos favorables. La combinación le permite ahorrar el 20% del consumo de combustible (entre 1.000 y 1.300 euros diarios en circunstancias de viento óptimas) y reducir las emisiones de dióxido de carbono (CO2) en la misma proporción.

El Beluga Skysail, de 132 metros de eslora (longitud) y 15,87 metros de manga (ancho), y con capacidad para el transporte de hasta 10.000 toneladas de peso, nació como proyecto en 2001 por el armador Beluga, con sede en Alemania, ha hecho recientemente su primer viaje, contratado por la multinacional DHL. En el trayecto, entre Alemania y Venezuela, llegó a completar periodos de hasta ocho horas seguidas de uso combinado de la propulsión a motor y vela (una cometa de 360 metros cuadrados que se despliega siempre en proa).

Tras su regreso a Europa, ha sido alquilado por la española CTL (Compass Transworld Logistics) para el transporte de torres de generación eólica fundamentalmente por el Atlántico. CTL está participada por dos multinacionales españolas: el grupo marítimo Bergé, y Gamesa, uno de los líderes mundiales en la fabricación de equipos de generación de energía eólica.

Este nuevo tipo de navío, que puede ahorrar costes y suponer una mejora ambiental, asegura Ricardo Rubio, consejero delegado de Bergé Shipping Brokers: "Aunque el alquiler de este barco nos sale más caro que fletar otro convencional, con los precios actuales del combustible creemos que es una apuesta rentable a largo plazo si consolidamos los tráficos. Aún no sabemos qué desarrollo podrá alcanzar pero que puede ser muy prometedora".

De hecho, el armador Beluga está construyendo en este momento dos nuevos buques de propulsión mixta (motor y vela), pero sus cometas ya no tendrán 360 metros cuadrados sino 620, lo que les permitirá una mayor eficiencia energética y un mayor aprovechamiento de la fuerza del viento. El transporte marítimo consume al año en todo el mundo unos 289 millones de toneladas de fuel.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 29 de marzo de 2008