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Rivas recibe más de 1.100 consultas en la oficina para apostatar

Dos abogados del municipio tramitan en menos de un mes 115 solicitudes frente a las trabas que pone la Iglesia

El pasado 6 de marzo, Julia Antón, de 77 años, no durmió la siesta. Comió rápido y antes de las cinco de la tarde se apostó ante la puerta de la vieja casa consistorial, en el casco histórico de Rivas (unos 55.000 vecinos). Ese mismo día, el Ayuntamiento ponía en marcha un nuevo servicio en la Oficina de Defensa de los Derechos Civiles. Y allí estaba Julia Antón, que quería ser la primera en estrenarlo porque tenía la intención de desapuntarse "del club".

El Consistorio facilita la tramitación para renunciar a la religión católica a los ciudadanos de la localidad de forma gratuita. Los responsables municipales han habilitado un pequeño despacho en las dependencias municipales en el que dos abogados atienden a los que quieran apostatar. La oficina aún no tiene un mes, pero ya ha recibido más de 1.100 consultas sobre la apostasía y ha tramitado 115 solicitudes de vecinos del municipio.

Muchos alegan la reelección de Rouco Varela como motivo para apostatar

Las consultas, procedentes en su mayoría de Andalucía, Castilla y León, Valencia, Cataluña y País Vasco, se deben, según uno de los dos abogados que atienden el servicio, Luis Miguel Sanguino, a la desinformación sobre cómo apostatar y "a las trabas que pone la Iglesia católica", informa Efe.

El abogado explica que para realizar los trámites hay que rellenar dos impresos. Una solicitud para la parroquia donde el interesado fue bautizado y otra para enviar al arzobispado al que pertenece la parroquia. "El problema es que la Iglesia católica no facilita las cosas. Intenta dar capotazos antes de permitir que la gente se dé de baja", cuenta el letrado, que precisa que en muchas ocasiones hay que "acudir a la Agencia de Protección de Datos para hacer valer tu derecho de cancelación, y es ahí donde la gente está encontrando la mayoría de los escollos, porque no tiene la información suficiente para poder solicitar la cancelación ante este organismo".

Sanguino explica que entre los solicitantes que han iniciado los trámites "no hay un perfil determinado. Vienen todo tipo de personas: jóvenes, gente mayor, vecinos de mediana edad, hombres, mujeres, profesionales, amas de casa...".

El abogado remarca que en las consultas no ha habido ninguna queja ni comentario despectivo contra la Iglesia católica, pero revela que entre las razones más repetidas está la de la reelección de Antonio María Rouco como presidente de la Conferencia Episcopal.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 20 de marzo de 2008