El bipartito sale reforzado de las urnas tras la pérdida de un escaño del PP
Los populares retroceden en todas las provincias ante el avance del PSOE, y el BNG resiste
Si la cita de ayer se había planteado como un examen a la Xunta bipartita, el Ejecutivo de coalición entre PSOE y BNG sale claramente reforzado para afrontar las elecciones autonómicas del próximo año. Para el PP se sitúa cada vez más lejana la posibilidad de lograr la mayoría absoluta, imprescindible para frenar la alianza de socialistas y nacionalistas.
"El partido socialista", afirmó ayer el presidente Touriño, se ha convertido en la fuerza política de referencia en Galicia. Ha subido en votos y en porcentaje frente a un Partido Popular que pierde un diputado y ha caído fuertemente en su respaldo".
Alberto Núñez Feijóo, aunque reconoció que ahora se queda en minoría frente a la suma de socialistas y nacionalistas, destacó: "Es la primera vez que el PP gana por casi cuatro puntos estando en la oposición, la misma diferencia que en España sacó el PSOE a mi partido".
Anxo Quintana subrayó que "los votantes han decidido mantener al BNG en el mapa político del Estado" y dio especial valor al papel que su fuerza política, que mantiene los dos diputados y aumenta en voto, va a a jugar en la legislatura en un contexto "generalizado de descenso de las fuerzas nacionalistas".
Los resultados suponen un espaldarazo interno para Anxo Quintana. La caída de otros partidos nacionalistas confiere además un valor añadido a sus dos diputados en el Congreso. "Durante la legislatura se producirán momentos claves en los que el BNG hará oír la voz de Galicia y defenderá sus intereses", dijo.
Galicia registró ayer su récord de participación en unas elecciones democráticas. Casi un 75% de los votantes acudió a las urnas, cuatro puntos más que en las generales de 2004 y tres puntos y medio por encima del registro de 1996. Destacó la afluencia de votantes en la provincia de Ourense, un 76,7%, con un incremento de 8,67 puntos sobre lo sucedido hace cuatro años. En esa provincia es en la que el PP logra su mejor resultado de toda Galicia, casi un 48%, pero desciende siete puntos porcentuales respecto a 2004 y cede un escaño a los socialistas, que suben en una proporción similar y se sitúan en el 37%.
Ese avance en Ourense permite a los socialistas compensar la pérdida de un escaño en A Coruña, provincia en la que se elegía un diputado menos que hace cuatro años por la pérdida de población. Los socialistas no han logrado el objetivo máximo que se habían marcado para estos comicios, la del vuelco histórico.