Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra
Reportaje:Ciclismo

¿Cómo murió Pantani?

Cuatro años después, su madre logra que se abra otra investigación

Marco Pantani habría cumplido 38 años el pasado 13 de enero, pero la última vez que sopló las velas tenía 34. Un mes después encontrarían su cuerpo en un hotel de Rimini. "Intoxicación aguda de cocaína con la consecuencia de un edema pulmonar y cerebral", decía el forense. El pasado jueves se cumplieron cuatro años de la muerte de El Pirata. "Todavía no me parece verdad que se haya muerto. Para mí es como si hubiese salido a una carrera y espero a que vuelva", confiesa Tonina, la madre de Marco desde el otro lado del teléfono.

En estos cuatro años ha habido tiempo para un proceso (el de Rimini) que se ha cerrado con cuatro condenas por "homicidio culposo" a los que vendieron las dosis mortales de cocaína a Marco. También ha habido tiempo para que la fiscalía de Forli decidiera abrir otra investigación por las presuntas apuestas ilegales sobre Pantani en el Giro de 1999 y sobre las acusaciones de la madre de éste. "No me quedo quieta. Voy buscando nuevos indicios", comenta. Nunca creyó que Marco quisiera acabar con su vida para salir del pozo en el que había caído en junio de 1999 cuando, a dos días de concluir el Giro con la maglia rosa, le impidieron seguir por hematocrito alto (52%) en Madonna di Campiglio. "Todos se dieron cuenta de que Marco molestaba y se lo han querido quitar del medio", asegura mamma Tonina. Lo repitió en diciembre en una entrevista en la RAI. Habló de presuntas amenazas al presidente del club Magico Pantani -quien aseguró haber recibido una llamada el día después de la exclusión de Marco: "Es mejor que le hayan retirado porque si no, lo habrían quitado del medio"-; habló de una conversación en una cárcel de Milán pocos días antes de que Pantani fuera excluido del Giro entre Renato Vallanzasca -condenado a cuatro cadenas perpetuas y 260 años de prisión por secuestros y homicidios- y un compañero de celda que le ofreció apostar unos cuantos millones sobre el ganador del Giro -"Marco no lo ganará seguro"-. También habló de "algunos peces gordos que han comprado el silencio de todos los que sabían algo". Hay algo de rocambolesco en toda la historia porque la noche de la entrevista, sentado delante de la televisión, estaba el fiscal de Forli. Dio con el programa y decidió abrir otra investigación. Ya no se trata de aclarar lo que ocurrió en la habitación de Rimini, sino de averiguar qué pasó antes y después de aquel 5 de junio de 1999. "No me espero demasiado... Tengo miedo de que si no encuentran elementos novedosos cierren el caso pronto", se sincera Tonina, que pocos meses antes de que Marco muriera había empezado los trámites para inhabilitarle legalmente. Pero el fiscal sí que vio elementos novedosos. Primero, el asunto Vallanzasca. A través de su blog en la cárcel escribió una carta a la familia Pantani en noviembre. "No voy a resolver el misterio de Fátima, pero sí os puedo decir lo que sé y que en su día dije al juez de Trento que me interrogó". Fue escuchado por un juez sí, pero nunca nadie pidió que declarara en el juicio de Rimini. Cuenta Vallanzasca que un conocido se le acercó antes de la famosa etapa del Giro. "¿Tienes un par de millones para tirar a la basura?, me preguntó. Si los tienes, apuesta por el ganador del Giro, no será Pantani", escribe. "Va demasiado rápido. Tendrían que dispararle para que no gane", le contestó. Vallanzasca no apostó porque no tenía dinero. "Allí estaba el truco, pensé cuando pararon a Pantani", recuerda en su carta.

El fiscal indaga ahora sobre presuntas apuestas ilegales en el Giro de 1999

Para Tonina, el hecho de que ese testimonio no fuera a más se debe a una actitud premeditada. "No quieren profundizar. Hay algún pez gordo que impide que se sepa la verdad y que ha comprado el silencio", afirma sin querer dar nombres. "Se lo he dicho al fiscal. Marco luchó cuatro años (desde aquel día de junio de 1999) para descubrir la verdad y no lo ha conseguido. Yo no pararé hasta que se sepa todo".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 18 de febrero de 2008