El AVE conectará Madrid y Barcelona a partir del día 20
La ministra de Fomento viajó ayer en un tren de pruebas hasta Sants
La ministra estaba satisfecha pero nerviosa. Se le notaba en la voz, menos segura que en otras ocasiones. Tras explicar sus logros se fue de inmediato sin admitir preguntas. "Me hubiera gustado que la llegada del AVE hubiera sido distinta. Sé que hemos complicado la vida a los ciudadanos y vuelvo a pedir disculpas", dijo, antes de anunciar que la venta de billetes seguirá congelada hasta mañana. Hoy, Renfe explicará los nuevos horarios y los precios de los trenes.
Los logros de Fomento en esta legislatura son tres, enumeró la ministra: conseguir que el tren que heredaron y que iba de Madrid a Lleida a 200 kilómetros por hora pudiera alcanzar los 300; posteriormente, llevar el tren hasta Tarragona y, finalmente, que llegase a Barcelona. Queda, dijo Álvarez, el tramo hasta Francia. "Está todo licitado y faltan dos tramos por adjudicar. Lo haremos este mes" aseguró. Recordó que el tren debería haber llegado a Barcelona en 2004, pero añadió que el Gobierno del Partido Popular no cumplió su compromiso. El actual Gobierno ha acumulado dos meses de retraso (tenía prevista la llegada a Barcelona el pasado 21 de diciembre) "pero los ciudadanos sabrán entenderlo", opinó.
La ministra hizo la declaración acompañada sólo de personal de su ministerio, de Adif y Renfe y del delegado del Gobierno en Cataluña, Joan Rangel. En Sants, no la esperaba nadie del Ejecutivo catalán. El consejero de Política Territorial, Joaquim Nadal, se hallaba en Madrid negociando la financiación de obras en Cataluña en lo que él calificó como una "coincidencia positiva". Los fotógrafos de prensa plantaron a la ministra en Sants y se negaron a fotografiarla, en protesta por no haber sido autorizados a tomar imágenes en el interior de la estación y ser conminados a abandonarla.
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, y el líder del PP catalán, Daniel Sirera, sufrieron ayer las consecuencias de una avería en la vía del AVE Madrid-Tarragona -pero en un tren Alvia-, que inmovilizó unos 20 minutos el tren en el que viajaban a Lleida. Aguirre y Sirera partieron de Madrid a las 11.45, con destino a un acto preelectoral del PP. El convoy se detuvo un cuarto de hora después, antes de Guadalajara, y no arrancó hasta las 12.30.