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Rechazo global a las FARC

Millones de colombianos exigen a la guerrilla el fin de la violencia y los secuestros

Al grito de "No más FARC", "No más secuestros", "No más mentiras", "No más terrorismo", millones de colombianos paralizaron ayer el país para expresar su repudio a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y exigir la libertad de los más de 700 rehenes que esa guerrilla mantiene secuestrados desde hace años. Decenas de miles de personas secundaron la convocatoria, realizada por un grupo de jóvenes en Internet, en 130 ciudades de todo el mundo, desde Tokio a Nueva York.

Portando banderas blancas y colombianas, más de un millón de personas colapsó Bogotá, la capital. En la plaza Bolívar, corazón de la ciudad, permanecían vacías 700 sillas blancas. "Ésta es la respuesta que necesitábamos", dijo emocionada Clara Rojas, la candidata vicepresidencial recientemente liberada por las FARC, tras seis años de cautiverio.

Ha sido precisamente el calvario sufrido por Rojas y sus compañeros, que sobreviven en condiciones infrahumanas en las selvas, lo que ha impulsado esta movilización sin precedentes en la historia de Colombia, que ayer tiñó también de blanco la calles de Cali, Medellín y Barranquilla, y opacó las voces que desde el opositor Polo Democrático habían acusado la iniciativa de "progubernamental".

Las FARC, nacida en 1964 como una guerrilla de origen marxista, ha pasado a financiarse con el narcotráfico y los secuestros y engrosa la lista de las organizaciones terroristas de la Unión Europea y Estados Unidos. En una maniobra para contrarrestar el efecto de las protestas, las FARC, anunciaron el pasado fin de semana que entregarán a tres de sus rehenes al presidente venezolano Hugo Chávez, que se ha convertido en su principal valedor. Ayer mismo, los familiares de los ex congresistas Luis Eladio Pérez, Orlando Beltrán y Gloria Polanco volaban a Caracas, donde también hubo protestas contra la guerrilla colombiana.

La movilización había comenzado horas antes en las antípodas. Miles de colombianos se concentraron en ciudades de Australia y Japón. Siguió Europa y América.

En París, un millar de personas quiso dejar constancia de que "en Colombia hay más de un rehén", en referencia a la política francocolombiana Ingrid Betancourt, cuya familia se desmarcó de las movilizaciones y exigió al presidente francés, Nicolas Sarkozy, que negocie directamente con Hugo Chávez. En España, las principales concentraciones se dieron en Madrid, Cataluña y el País Vasco. "¡Que todo el mundo se entere de que Colombia se quiere liberar de ese yugo!", decía en Madrid Catalina González, informa Rebeca Carranco.

* Este articulo apareció en la edición impresa del Martes, 5 de febrero de 2008