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Enfrentamiento Gobierno-Conferencia Episcopal

Los obispos hacen campaña contra el PSOE

La Conferencia Episcopal publica una 'nota' electoral criticando leyes del actual Gobierno que considera "gravísimamente" injustas "y que deben ser cambiadas"

Los obispos entraron ayer de lleno en campaña. Su portavoz, Juan Antonio Martínez Camino, no quiso cerrar el silogismo sobre el voto católico en las elecciones del próximo 9 de marzo, pero expuso contundentes razonamientos lógicos para deducir que su aversión hacia el actual Gobierno y el PSOE sigue siendo grande. "En España, en estos momentos, hay varias leyes que son gravísimamente injustas y deben ser cambiadas por lesionar derechos fundamentales", dijo. Además, subrayó que las palabras del cardenal arzobispo de Valencia, Agustín García-Gasco, el pasado día 30 de diciembre en la masiva concentración de familias en Madrid, reflejan "lo que opina la asamblea plenaria" de la Conferencia Episcopal.

Martínez Camino insiste en que el laicismo amenaza la democracia

"Los católicos deben votar programas compatibles con la fe cristiana"

Sólo un prelado votó en contra de la guía electoral para los fieles

El cardenal García-Gasco dijo en la plaza de Colón que las leyes inicuas y la cultura del laicismo radical conducen a la "disolución de la democracia". Martínez Camino fue ayer más lejos. Añadió que esas leyes, por alejarse de la recta razón y de la moral, "degeneran sin remedio en dictadura, discriminación y desorden" y conducen a una sociedad "desvertebrada, literalmente desorientada, fácil víctima de la manipulación, la corrupción y el autoritarismo".

¿Qué partidos políticos merecen las complacencias episcopales? Martínez Camino no citó a ninguno, pese a la insistencia de los periodistas, pero dejó claras las premisas. Incluso ironizó sobre el voto al mal menor y al mal mayor, cuando se le pusieron sobre la mesa las siglas del PP y del PSOE. Dijo: "¿El voto por el mal menor? Pues sí. O el voto por el bien mayor, que es la otra cara de la misma moneda. Del voto moral depende la democracia".

Los católicos, remachó, "y todos los que deseen escuchar" a los obispos deben votar a partidos y programas "compatibles con la fe y las exigencias de la vida cristiana". Textualmente, la llamada Nota de la Comisión Permanente de la Conferencia Episcopal Española ante las elecciones generales de 2008, emitida ayer, dice que los votantes deben tener en cuenta "el aprecio que cada partido, cada programa y cada dirigente otorga a la dimensión moral de la vida".

Entre las "consideraciones" de esa nota sobre "el ejercicio responsable del voto", los prelados destacan la "defensa de la vida humana desde la concepción" y la promoción de la familia "fundada en el matrimonio entre un hombre y una mujer". Asimismo, critica "las dificultades para incorporar el estudio de la religión católica en la escuela pública", y a la nueva asignatura de educación para la ciudadanía.

También hacen los prelados una apelación electoral a cuenta de la política antiterrorista, claramente crítica con los socialistas si se asume la teoría episcopal de que ha habido en el reciente pasado negociaciones políticas con terroristas. Dicen: "Una sociedad justa no puede reconocer explícita ni implícitamente a una organización terrorista como representante político de ningún sector de la población, ni puede tenerla como interlocutor político". Los obispos se han ofrecido varias veces para mediar en procesos de diálogo para acabar con el terrorismo y el prelado Juan María Uriarte, de San Sebastián, estuvo en las negociaciones con ETA en Vellvey (Suiza), durante el Gobierno de Aznar.

La Conferencia Episcopal también hace una referencia poco amistosa a los nacionalismos, pese a reconocer "la legitimidad de las posiciones nacionalistas que por métodos democráticos pretenden modificar la configuración política de la unidad de España". Subrayan la necesidad de "tutelar el bien común de una sociedad pluricentenaria" y "superar decididamente las tendencias corporativas y los peligros del separatismo con una actitud honrada de amor al bien de la propia nación".

Los obispos aprobaron esta nota, de apenas 1.095 palabras, en la Comisión Permanente Episcopal, integrada por 23 prelados, entre ellos los cardenales Antonio María Rouco (Madrid), Antonio Cañizares (Toledo), Lluís Martínez Sistach (Barcelona) y García-Gasco (Valencia). No acudió el arzobispo de Sevilla, cardenal Carlos Amigo.

El documento fue preparado por la secretaria general de la Conferencia Episcopal, que lidera Martínez Camino, desde hace 15 días obispo auxiliar de Rouco. Obtuvo 17 votos a favor, uno en contra y otro en blanco. "Unanimidad moral", despachó el portavoz. Hubo cuatro ausencias.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 1 de febrero de 2008