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Reportaje:Gastronomía

"Ni me retiro, ni cierro El Bulli"

Ferran Adrià desmiente que vaya a dejar su restaurante el próximo año

Por más que se rumoree en España, y en el resto del mundo, ni El Bulli cierra ni Ferran Adrià se retira. "Ahora estamos cerrados, pero por vacaciones", ironiza el chef catalán en conversación telefónica.

"No me retiro. Simplemente voy a cambiar horas de empresa por más horas de cocina". Ése es el propósito para 2008 del considerado mejor cocinero del mundo. 2007 ha sido "un año eléctrico", como a él le gusta decir, lleno de emociones y de orgullo compartido.

Vicente Todolí y Richard Hamilton escribirán el libro 'Bulli-Documenta'

"Este honoris causa no es sólo para mí, es para todos los cocineros" declaró -y repite cada vez que le preguntan- cuando fue investido por la Universidad de Barcelona el pasado 17 de diciembre (algo que a ningún cocinero español le había ocurrido). Y pocos días antes, había recogido en Toledo la medalla al mérito de las Bellas Artes.

En junio, Adrià sí que fue protagonista de una noticia bomba: su cocina se reconocía como obra de arte por la famosa feria de vanguardia Documenta 12, de Kassel, que hizo del restaurante El Bulli (www.elbulli.com) un pabellón expositivo. Un centenar de visitantes (artistas, músicos y público en general) volaron a lo largo del verano desde Alemania hasta la recoleta Cala Montjoi de Roses (Girona). Y también voló allí un día de agosto desde Tokio el gran chef-monje Hiroyoshi Ishida (Mibu) para regalarle la historia de la experiencia culinaria que ambos compartieron dibujada en las historietas de manga.

"El Adrià empresario va a disminuir. Casi no escucho ofertas, sólo las más divertidas", advierte el cocinero. Y una de ellas es "un videojuego didáctico, en la línea de la película Ratatouille, para enseñar a los niños buenos hábitos de alimentación", comenta. Precisamente en Ratatouille prestó su voz para un personaje que era un comensal quisquilloso. Otro divertimento.

Lo que se toma muy en serio es la línea pedagógica en la nutrición y en eso centrará su gran proyecto de la Fundación Alicia (Alimentación y Ciencia). "Tengo una suerte increíble, a mis 45 años ya he cubierto una etapa de mi vida. Estoy en plena forma, ahora quiero divertirme, viajar, perderme en los mercados. Mi presencia estará más en la cocina que en congresos", dice.

Las aventuras extraculinarias las dejará en otras manos. Vicente Todolí (director de la Tate Modern, de Londres) y Richard Hamilton (padre del pop art británico) se encargarán "con libertad total" de escribir el libro de El Bulli en la Documenta, con todo el material visual y testimonial de los visitantes de la feria que saborearon su arte.

El realizador David Puyol ultima un documental sobre el chef que se presentará en febrero en el próximo Festival de Cine de Berlín. "Somos líderes mundiales y hay que decir que el gran hecho cultural español es la cocina de vanguardia. Este movimiento nació a mediados de los noventa y ahora hay que tener autoestima y marcar territorio", dice el cocinero, que concluye: "No quiero entrar al trapo cuando la gente dice que hay saturación de Adrià. Nunca me quejo, porque abrirse a cosas nuevas siempre cuesta".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 31 de diciembre de 2007